Cantarán en el Munal poemas de escritores de Baja California

Textos de autores como Elizabeth Cazessús, Rosina Conde y José Javier Villarreal, además de versos del guanajuatense Efraín Huerta.
En el concierto la palabra será protagonista, asegura Lourdes Ambriz.
En el concierto la palabra será protagonista, asegura Lourdes Ambriz. (Xavier Quirarte)

México

Al compositor tijuanense Enrique González Medina le interesa mucho la poesía, pues, asegura, “es la letra por excelencia de una canción, aunque no a toda la poesía le queda la música. He trabajado varios proyectos con poemas, como un ciclo con la obra de Gabriela Mistral, pero llegó el momento en que me pregunté y me planteé hacer algo con autores locales”.

Con una beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Baja California desarrolló un proyecto con canciones de poetas locales. “Me tomó tres años, más de lo que me imaginaba, tiempo en el que hice 25 canciones. En especial me llamaron la atención Elizabeth Cazessús, Rosina Conde, José Javier Villarreal, Alfonso García Cortez y Roberto Castillo Ituarte”.

La música depende del carácter del poema, por lo que se perciben muchos cambios de ambiente de una canción a otra. Lourdes Ambriz y Arturo López Castillo interpretarán varias piezas de El cancionero bajacaliforniano de González Medina, acompañados por Cuauhtémoc Rivera en el violín, Manuel Hernández Fierro en el fagot y Yolanda Martínez en el piano. También interpretarán Siete poemínimos, canciones basadas en los célebres textos de Efraín Huerta.

Si algunos textos son muy trágicos o esquizofrénicos, indica el compositor, “también así es la música. En cambio, por ejemplo, las canciones basadas en los textos de Elizabeth o Rosina son muy eróticas y amorosas, por lo que no podría haber hecho una música que no quedara con esas emociones. Yo ajusto mucho el compás y el ritmo a la poesía, ese es el reto”.

González Medina afirma que escribe la música para satisfacerse a sí mismo, pero que también complazca a los músicos: “Quiero que les llame la atención ejecutar mi música, que la disfruten. Lo mismo con el público: es una música que quiero que le gusta a mi mamá. Así como busco que me guste a mí y a los músicos, también pretendo que le guste al público”.

Desde que era estudiante le habían llamado la atención los poemínimos de Huerta, pero hasta 1995 se le ocurrió musicalizarlos. “Este año realicé otro ciclo, pero en un formato de declamación y marimba. Desafortunadamente no conocí a Huerta y nunca escuchó las canciones, pero sí a sus hijos, quienes están muy contentos con mi trabajo”.

Contar con Ambriz como una de las intérpretes es, dice el compositor, “un lujo y un honor, porque es alguien que puede cantar lo que quiera”. La soprano recuerda que la primera vez que la invitaron a cantar este repertorio establecieron una relación cercana: “No hay otro compositor que componga como él. Hay compositores que hacen música rabiosamente contemporánea o que buscan nuevamente la tonalidad, pero de otra manera; pero que se atrevan, por ejemplo, a incorporar ritmos latinos, no hay muchos, como sí lo hace González Medina. En sus canciones la palabra es protagonista y no solo la música”.

Ambriz disfruta el ciclo dedicado a Huerta: asegura que se trata de “una poesía muy irreverente, lo mismo que la música de González Medina”. En el caso de los poetas bajacalifornianos, explica que “si bien hay poemas que dicen cosas tremendas o muy humorísticas, hay otros que tratan temas muy serios o amorosos, por lo que se da un bonito contraste.”

El cancionero bajacaliforniano se presentará hoy en la Sala de Recepciones del Museo Nacional de Arte, Tacuba 8, Centro Histórico, a las 12:00 horas.