"Cañamo", revista dedicada a la mariguana

Los editores difunden aspectos que no han sido abordados en la información pública de la planta, como es su uso industrial, medicinal y recreativo.
Gracias a esta revista, más sectores de la sociedad se informaron y poco a poco ha contribuido a lograr que el cannabis sea visto de una manera distinta.
Gracias a esta revista, más sectores de la sociedad se informaron y poco a poco ha contribuido a lograr que el cannabis sea visto de una manera distinta. (Alfredo San Juan)

México

Carl Sagan no solo exploró el universo, sino también la tierra, específicamente algunos productos. “La ilegalidad de la cannabis es indignante, un impedimento para el uso pleno de una droga que ayuda a producir la serenidad y la percepción, la sensibilidad y la camaradería tan desesperadamente necesaria en este crecientemente loco y peligroso mundo”,  dijo el astrónomo célebre por la serie Cosmos

Si a mediados de los setenta el músico Peter Tosh pedía legalizar la mariguana en Legalize It (Virgin, 1975),  su disco debut como líder luego de dejar a los Wailers de Bob Marley, su antiguo patrón declaró que “la hierba es la cura de una nación, el alcohol es su destrucción”. El cantante de música country —pero también de rock, blues, jazz y lo que le pongan enfrente— Willie Nelson afirmó que “la gente necesita ser educada sobre el hecho de que la mariguana no es una droga. La mariguana es una flor. Dios la puso aquí…”, mientras que el trompetista genial Louis Armstrong aseguraba que “es mil veces mejor que el whiskey: es una amiga”.

Hasta un atascado como Hunter S. Thompson —recuerden sus alucines en Miedo y asco en Las Vegas (Anagrama)— le veía el efecto sanador (sobre todo para bajarse de sus viajes más delirantes). “Siempre me ha gustado la mariguana —declaró—. Durante muchos años ha sido para mí una fuente de alegría y alivio. Y todavía pienso en ella como uno de los alimentos básicos de la vida, junto con la cerveza, el hielo y las uvas (…) Millones de estadunidenses están de acuerdo conmigo”.

Pero ni pensar en que tal tipo de alimento se incluya en la canasta básica de los mexicanos: su consumo —por no hablar de su producción— está prohibido. Su legalización ha vuelto a ser tema de discusión en los últimos meses, justo cuando aparece la edición mexicana de la revista española Cañamo, cuyo primer número ya está en puestos de periódicos.

Cosas del diseño —o vayan ustedes a saber por qué—, la palabra cañamo no está acentuada en la portada de la revista, aunque sí México. Y si generalmente se asocia la mariguana con el rock y la psicodelia —ya sé que es un maldito lugar común—, uno hubiera esperado un diseño más flower power, más florido pues, vivo. Pero resulta demasiado anticuado, cuadrado y formal, como de revista médica que invita a dormir a los pacientes en los consultorios. 

“Cultura cannabis”

Leopoldo Rivera, editor de Cañamo México, cuyo lema es: “La revista de la cultura del cannabis”, dice en entrevista que en 2004 los españoles intentaron distribuir su revista en México, pero que no fue posible. Ante el debate actual sobre la legalización, se pensó ahora en una edición mexicana, motivada, dice Rivera, “ante la ausencia de información sobre el tema. Siempre que se habla de mariguana se relaciona con narcotraficantes y el crimen organizado, cuando existe una cultura de milenios en torno a esta planta. Lo que buscamos es que se difundan otros aspectos que no se han abordado en la información pública, como es su uso industrial, su uso medicinal y recreativo.”

¿Qué impacto ha tenido “Cañamo” en España?

Gracias a esta revista, más sectores de la sociedad se informaron y poco a poco ha contribuido a lograr que el cannabis sea visto de una manera distinta. Ahora están muy avanzados en cuanto a la regulación de clubes de cultivo, no es algo que esté muy perseguido por las autoridades en España. La revista sí ha contribuido a una visión diferente del tema.

¿Cuál será el giro nacional?

Estamos incluyendo temas nacionales. Por ejemplo abordamos el movimiento para la legalización que existe desde hace 15 años, platicamos con artistas que hablan del tema y con actores que tradicionalmente no han sido cubiertos en torno a su perspectiva sobre la cuestión, como son los propios usuarios. En nuestro país los políticos, los policías y los médicos son algunos de los que hablan del tema, pero no la gente común.

¿Por qué tanto prejuicio sobre la mariguana?

Creo que es por la falta de información, justamente. Desde hace 50 años andan diciendo que la mariguana crea monstruos o gente improductiva, y eso no es cierto. El estereotipo que tenemos es, por ejemplo, el del personaje de la película Pepe el Toro que fumaba mariguana y se volvía loco. Y aunque se está superando el estereotipo, todavía hay gente que tiene esa idea de quienes consumen mariguana.


Empezar tarde, recomienda un experto

La revista, que se presenta a los medios por estos días, incluye la entrevista “Pachequeando con Tito de Molotov”. Su autor, Julio Zenil, afirma que Tito “es uno de los front men más influyentes de la escena musical latinoamericana” (decir líder está out of the question), quien dice: “Yo creo que aquí no la van a legalizar hasta que la legalicen los gringos a huevo y si la legalizan primero allá entonces van a ver cómo hacer business donde obviamente no nos toca nada a la ciudadanía…” (recontrasic, como decía Monsi, quien estaba por la legalización, pero no de la redacción y el discurso deficientes). Si quien habla es uno de los front men de la escena, no quiero escuchar a los back men.

Tito cuenta sus experiencias con la mariguana y recomienda que “si van a empezar a fumar lo hagan medio tarde, como a los 21 o veintitantos, está bien probar antes, pero así ya darle de daily basis necesitas estar un poco más desarrollado ya que tu cerebro esté más maduro (…) Hay que empezar tarde.”

Así que olvídense, chavos, de pachequearsedaily basis (es decir diarina y diarroz), aunque Tito lo haya hecho, escuchen la voz experta. Caminen, no corran, hay más mota que vida.