Campbell nos va a hacer mucha falta: Juan Villoro

Se convirtió en mi padrino y la gratitud que tengo con él es extraordinaria, dijo Villoro del Federico Campbell.
Federico Campbell
Federico Campbell (Yolanda Morales)

Ciudad de México

Juan Villoro pertenece a una generación que recibió mucho apoyo de Federico Campbell, quien prácticamente inventó una editorial para los jóvenes autores, llamada "La máquina de escribir".

"Ahí nos pagaba ediciones a los jóvenes autores, él trabajaba en la revista Mundo médico, y las ganancias que tenía se las devolvía a quienes empezaban. Se convirtió en mi padrino y la gratitud que tengo con él es extraordinaria.

"Fue un ensayista muy notable, periodista extraordinario en su columna La hora del lobo, que es ese momento incierto que tiene el día en que no sabes si ya es de noche o todavía es de día: una hora de frontera, limítrofe y a él siempre le interesó el cruce de fronteras, donde podríamos destaca la relación que tuvo de la literatura con el periodismo: siempre pensó que el periodismo era una forma del arte, y fue realmente una persona que supo crear a través de la entrevista algunas de las mejores páginas de la literatura mexicana."

Para el director del Fondo de Cultura Económica, José Carreño Carlón, quien mantuvo una amistad con Campbell desde los años preparatorianos, debe reconocerse a una obra que no fue en serie, sino que siempre estuvo bien cuidado, "con aportaciones al periodismo y a la literatura".

"Sus libros recogen un México fronterizo que como todo está en transformación: quedó ahí un testimonio muy valioso, recogido en forma de novela, pero con un registro muy importante de toda una región muy entrañable para él y para nosotros."

El escritor sinaloense Élmer Mendoza reconoció que la partida de Federico Campbell afecta a toda la literatura mexicana, pero en especial a quienes habitan los territorios del norte, como si "el color beige de nuestros desiertos se oscurecieran un poco".

"Lo hemos sentido mucho desde que nos enteramos, lo veo como un túnel muy negro y muy amargo que nos toca vivir a los amigos, y vamos a hacer lo que se debe hacer con un hombre que hizo de la memoria su tema y que ahora nos toca a nosotros hacer que esa memoria se amplíe y permanezca."

El traductor y crítico Héctor Orestes Aguilar aseguró que Federico Campbell abrió brecha -junto como escritores como Jesús Gardea y Daniel Sada, también ya fallecidos- en los años 80 para toda una nueva camada de escritores jóvenes, pero más allá de eso lega una obra crucial para entender el momento mexicano actual.

"Es uno de los principales intérpretes de lo que es la relación entre violencia política y sociedad, además de ser uno de los pocos que ha podido cifrar hasta qué grado esta relación entre violencia y política forma uno de los ejes de la vida contemporánea mexicana."