Celebran 'Las Bodas de Fígaro'

Esta obra del gran compositor Mozart, fue orquestada por el director Alfredo Ibarra, quien fue invitado por la Camerata Coahuila para la realización del quinto concierto de la temporada.
Las Bodas de Fígaro es considerada como una de las mejores creaciones de Mozart.
Las Bodas de Fígaro es considerada como una de las mejores creaciones de Mozart. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

En el quinto concierto de temporada Otoño- Invierno de Camerata de Coahuila, en el Teatro Nazas, Alfredo Ibarra, director invitado por la orquesta, fue acompañado por los solistas Ismael Estevané en el violín y Fernando Guijarro en el clarinete.

Se interpretaron las obras: la Obertura a Las Bodas de Fígaro, el Concierto para Violín no. 3, la Obertura a Idomeneo y el Concierto para Clarinete del gran compositor Mozart, se dio una clara muestra de la grandeza del autor. 

A decir de la Obertura a Las Bodas de Fígaro, es considerada como una de las mejores creaciones de Mozart y una de las óperas más importantes de la historia de la música.

La velada finalizó con una delicada interpretación del Concierto para Clarinete.

La noche de este viernes fue interpretada por la orquesta local, La Camerata de Coahuila, la que hizo reencontrarse al público con la genialidad de la obra.

En cuanto al Concierto para Violín no. 3, ofrecido por el solistas Ismael Estevané, dio muestra de su talento, en el instrumento concentró la serenidad de la pieza del compositor.

La pieza musical el Concierto para Violín no. 3, que consta de tres movimientos: I. Allegro. II. Adagio. y III. Rondó. En el primer movimiento, el solista tocó junto con los primeros violines durante el tutti orquestal. El tema principal es brillante e imponente, seguido por una sección central menor y fue entonces que regresó al tema principal.

La Obertura a Idomeneo, es la primera gran ópera de Mozart, es una de las 22 óperas creadas por el compositor en diversos géneros musicales, que abarcan desde obras en pequeña escala hasta las de mayor envergadura, escritas en su época de madurez y que hoy son consideradas obras clásicas dentro del repertorio operístico.

La velada finalizó con una delicada interpretación del Concierto para Clarinete también del gran Mozart, interpretada por Fernando Guijarro, la que dio cuenta de la capacidad interpretativa del músico, frente a una de las piezas maestras de todos los tiempos.