Camerata “mexicanísima”

En el tercer concierto de la temporada se contó con el pianista invitado, Rodolfo Ritter bajo la dirección de Ramón Shade, ante buena asistencia en el Teatro Nazas.
Tercer concierto dirigido por Ramón Shade.
Tercer concierto dirigido por Ramón Shade. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

Una grata velada mexicana y romántica, ofreció la Camerata de Coahuila anoche en el Teatro Nazas.

Bajo la batuta de Ramón Shade, la orquesta inició el tercer concierto de la temporada Otoño-Invierno 2014, con la obertura a La Siciliana de José María Chávez que sigue el patrón de una típica obertura italiana.

Inició con una breve introducción lenta y dramática, que dio paso a un Allegro, con los crescendos característicos de las oberturas de Rossini y las melodías operísticas que hacen pensar más en un maestro europeo que en uno mexicano.

Con un programa dedicado a los compositores mexicanos, la Camerata continúo con el Concierto para Piano de Ricardo Castro, con la participación en el piano, del solista invitado Rodolfo Ritter.

El invitado cerró su intervención con un caluroso aplauso del público espectador y un emotivo abrazo del director artístico.

Con la Música para Charlar de Silvestre Revueltas, en dos movimientos titulados “El Ferrocarril” y “El Desierto”, siguió la segunda parte del programa.

El tercer concierto de temporada cerró con el Danzón No. 2 de Arturo Márquez, pieza que junto con el Huapango de Moncayo, del compositor sonorense Arturo Márquez se ha convertido en una obra emblemática de México, dentro y fuera del país.