Emotivo recital de 20 años de dar música a Coahuila

La Camerata celebró su concierto de aniversario este viernes en el Teatro Nazas de Torreón, donde se cerró con broche de oro la “Oda a la Alegría”, con grandes tenores y coros locales.
La estrella principal fue el compositor alemán Ludwig van Beethoven.
La estrella principal fue el compositor alemán Ludwig van Beethoven. (Armando Moreno)

Torreón, Coahuila

El Teatro Nazas lució en todo su esplendor para celebrar el vigésimo aniversario de la Camerata de Coahuila, el público conocedor asistió y casi llenó en recinto, donde se preparó cuidadosamente las piezas a interpretar.

La estrella principal fue el compositor alemán Ludwig van Beethoven con varias de sus obras, mientras que la emotividad vocal a la noche fue de la soprano Lourdes Ambriz, la mezzosoprano Encarnación Vázquez, el tenor Carlos Galván y el barítono Guillermo Ruiz.

Para cerrar con broche de oro se interpretó y cantó la “Oda a la Alegría” con la participación de la Coral de Palestina, el Coro de la Cámara de la Escuela Superior
de Música de la UA de C, el del Centro de Estudios Musicales de Torreón, el de la Escuela Municipal de Música Silvestre Revueltas y el de la Secretaría de Cultura de Coahuila.

El primer movimiento en su inicio “Allegro ma non troppo un poco maestoso” de la Sinfonía número 9 de Beethoven, crece prácticamente de la nada.

El poema de Shiller en la visión musical de Beethoven sigue cumpliendo su cometido: “Que todos los hombres se vuelvan hermanos”.

Contra los murmullos de las cuerdas bajas, aparecen las quintas descendentes de los violines, que salen hasta un sonoro e imponente tema que contrasta con el segundo tema y los motivos que se derivan de ambos se desarrollan a lo largo de todo el movimiento escrito en forma de sonata.

Terminó el primer movimiento de la obra de Beethoven, los altibajos de las emociones del público asistente, la música guiada por la batuta de Ramón Shade, la fineza de los vientos y las fuerzas de las cuerdas, los silencios que daban paso al siguiente movimiento.

El tercer movimiento, "Adagio molto e cantábile", posee una atmósfera diferente. Y es que se trata de lirísimo y paz. Construido melódicamente como un coral, da la impresión de una melodía infinita que emplea las más sutiles ornamentaciones sobre un tema sencillo, considerado uno de los números más sencillos de Beethoven.

“Las orquestaciones de Beethoven son fuertes, pesadas para competir con la voz humana. Él usa las voces como instrumento, asumiendo que el cantante debe sobrepasar el sonido de la orquesta, siendo uno de los principales retos para el cantante”, dice la soprano alto Lourdes Ambriz.

Se refiere al movimiento final que presto, inicia con un furioso y disonante pasaje que lleva a un recitativo para los violoncellos y contrabajos.

Se presentan luego y por primera vez el famoso tema de la “Oda a la Alegría” (Poema de Shiller) , suave de la mano de cellos y bajos. Los solistas y coros retoman el tema que creció hasta que la música llegó a su clímax, con un nuevo tema “Abrazos”.

El poema de Shiller en la visión musical de Beethoven sigue cumpliendo su cometido: “Que todos los hombres se vuelvan hermanos”.