Valses, polkas y marchas abren temporada de Camerata

Por tradición, las orquestas celebran el inicio del año con un concierto al estilo vienés y aquí no fue la excepción, donde al Teatro Nazas le faltó convertirse en una pista de baile.
Camerata de Coahuila abre temporada 2016 con valses, polkas y marchas.
Camerata de Coahuila abre temporada 2016 con valses, polkas y marchas. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Por tradición, las orquestas más grandes del mundo celebran el inicio del año con un concierto al estilo vienés y la Camerata de Coahuila no fue la excepción a esto.

La respuesta de Camerata ante esta tradición, fue una selección de valses, polkas y marchas del compositor austriaco Johann Strauss II, a quien se le reconoce sobre todo por sus composiciones en tres tiempos.

Lo único que faltó a la noche fue un espacio para quienes inconteniblemente se hubieran querido levantar y dar vueltas y vueltas.

Hay que destacar que al hablar de Strauss II, se está hablando por antonomasia de vals, piezas perfectamente reconocibles por su estructura en tres tiempos.

El austriaco componía los valses para la pelusa del siglo XIX, por lo que se puede decir que el concierto de anoche fue de una suerte vulgar y fuera de lo cabal, es decir toda una "fiesta de desmesura".

Dirigidos por Ramón Shade, los músicos de Camerata interpretaron melodías como Obertura al el muriélago, Marcha egipcia Op 335, Bitte Schön Polka flancesa Op. 372, Vino, mujeres y canto valses Op. 333, y la Marcha rusa Op. 353.

Entre las piezas interpretadas la que destaca es la Obertura a el murciélago. Esto se debe a que es una composición con una estructura melódica tal, que se vuelve inevitable bailar, o de menos mover la cabeza o marcar los tiempos con los pies.

La demás composiciones ejecutadas están empapadas con la misma esencia de la melodía antes mencionada y a esto se debe la fama del austriaco: a las composiciones sencillas, digeribles, divertidas y con un ritmo que se extiende como una larga mano para invitarte a bailar.

Asimismo la selección musical del primer concierto de temporada incluyó las melodías Fiesta del fuego polka Op. 269, Cuento de los bosques de Viena valses Op. 325, Motto Perpetuo Op 257, Es gibt nur kaiserstadt, es gibt nur a wien polka, Rosas del sur Op. 388, y Elijen a magyar Op. 332.

Lo único que faltó a la noche fue un espacio para quienes inconteniblemente se hubieran querido levantar y dar vueltas y vueltas, y celebrar como lo hacían en el siglo XIX.