Desde la Viena romántica hasta las llanuras eslavas

La Camerata de Coahuila se presentó en la Plaza Mayor bajo la dirección del maestro Ramón Shade, esto dentro del programa del Festival "La Calle es de todos".
El público agradecido fue pródigo en aplausos para la Camerata. Muchos no querían irse.
El público agradecido fue pródigo en aplausos para la Camerata. Muchos no querían irse. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Moviendo sus pies al ritmo de la música, los laguneros disfrutaron esta noche de un concierto de música clásica a cargo de la Camerata de Coahuila y bajo la dirección del maestro Ramón Shade.

Esto en el marco del festival "La Calle es de Todos", en una cálida noche y con un programa llamado "Clásicos para Todos".

Había desde niños y niñas muy pequeños, hasta abuelitos. Incluso las mascotas acompañaron a sus dueños en esta noche musical.

Sin duda que quienes nunca habían tenido oportunidad de escuchar este tipo de música en vivo se llevaron una muy grata sorpresa.

Cabe destacar que la interpretación de la ya tradicional Camerata fue espléndida, con gran ejecución de cada uno de sus integrantes.

Las melodías algunas sonaban en caricaturas de "Tom y Jerry" o anuncios y bandas sonoras de películas, muchas parecen "música de persecución".

Muy puntual, a las 20:00 horas, comenzó el concierto de los experimentados músicos. El programa ofreció variados caminos por la Europa, desde la Viena del romanticismo con "Poeta y Campesino" de Franz Von Suppé, hasta las magníficas llanuras eslavas con las "Danzas Eslavas" de Antonín Dvorak.

De alguna manera, muchas de las canciones elegidas en este programa ya forman parte de la colectividad. Por ejemplo, "Poeta y Campesino" ha sido fondo musical para caricaturas de Walt Disney.

También han sonado en caricaturas de "Tom y Jerry" o anuncios y bandas sonoras de películas, pues la dinámica musical es perfecta, muchas de las melodías que parecen casi "música de persecución".

Pero también las gloriosas notas de inspiración eslava, pueblo que abarca gran parte del este europeo y que tiene tradiciones y costumbres particulares, se han convertido en piezas clásicas. En esta ocasión no sólo representadas por Dvorak, sino también con la vigorosa "Marcha Eslava" del ruso Piotr Ilich Tchaikovsky.

Y al ritmo del famoso "Llanero Solitario", la "Obertura de Guillermo Tell" de Gioachino Rossini, nacido en Italia, cuyas notas transportaron a muchos al lejano oeste, aunque esta pieza musical se compuso en la Europa del siglo XIX.

Dos "Danzas Húngaras" también integraron el programa, composición del germano Johannes Brahms, también del periodo romántico musical.

También del alemán Richard Strauss, se ofreció al público el famoso vals del "Danubio Azul", aunque nadie se animó a pararse del asiento a bailar.

El público agradecido fue pródigo en aplausos para la Camerata. Muchos no querían irse, pero la noche seguía bajando en La Laguna.