Comunidad española alejada de su raíz en Tampico

Lizzet Pérez, profesora de flamenco en la Dirección de Cultura de Tampico, reconoció el desinteres de la comunidad española en el sur de la entidad por sus raices.
Pérez Jaramillo buscará atraer visitantes del Viejo Continente a la zona.
Pérez Jaramillo buscará atraer visitantes del Viejo Continente a la zona. (Fernando Chávez)

Tampico

La actual profesora de flamenco en la Dirección de Cultura de Tampico señaló que la comunidad española del sur de Tamaulipas debería interesarse más en rescatar sus raíces

Lizzet Pérez Jaramillo, quien realizará un viaje por dos meses a la Madre Patria para perfeccionar su arte con recursos propios, hace una invitación a quienes tienen familiares en España, o bien los que visitan la zona por cuestiones laborales y de empresa, a conocer lo que hace Puerto Flamenco, vía su página de Facebook.

"Hemos tenido una iniciativa, todavía no se concreta, de poder hacer dentro de un corredor turístico las noches de tablao. Hay comunidad española que está asentada en Tampico, y otra que viene temporalmente por las empresas", refirió.

"Recibimos visita de las que están temporalmente y de las que tiene ascendencia en esta zona por varias décadas, se ve poco interés en realidad. Me gustaría que voltearan a ver que esto es parte de sus raíces, también".

Aseveró que hará su parte, mientras visita Andalucía, Granada, Málaga y Sevilla, como promotora turística y así atraer visitantes del Viejo Continente; mientras tanto, sugiere que los hoteles promuevan un tipo de recorrido turístico.

"Hay opciones, mucho talento, hablando de Puerto Flamenco, nuestra compañía, así como el teatro y recorridos dramatizados"

Con respecto a su viaje, Pérez Jaramillo indicó que el flamenco es un arte tan complejo que mientras más lo conoce, más se entera de lo que le hace falta aprender.

"Me voy dos meses al sur de España, no hay como estar en contacto con la gente que hace el flamenco, el folklore puro; es diferente el sentido que uno le da a lo que tiene aprendido técnicamente, el sentido con el que los gitanos viven en su lugar natal. Es una experiencia diferente, maravillosa y enriquecedora".

"Por mi ascendencia he tenido oportunidad de ir desde niña; mi primer curso lo tomé en 1992, era una adolescente, y en la Feria de Sevilla, en la Expo Mundial de ese año, tomé mi primer curso y desde entonces he viajado unas 10 veces, entre paseo y cursos", comentó.

Subrayó que no ha tenido apoyo oficial para realizar estos viajes, si bien, aspira a que algún día cuente con algún subsidio.