Bolso Negro, nueva forma de coleccionismo

Es un proyecto impulsado por Casa Vecina para que los interesados en adquirir arte contemporáneo lo puedan hacer de manera sencilla y barata.

México

Ahora coleccionar arte contemporáneo es más fácil: desde 2010 Casa Vecina tiene un proyecto, Bolso Negro, para que los interesados en adquirir distintas piezas puedan hacerlo de manera sencilla y barata. Los antecedentes de este programa se remontan a 2006, cuando ese centro cultural era dirigido por el escritor Antonio Calera. Su nombre responde a la idea de que la persona interesada en hacerse de una obra meta la mano en una bolsa y saque algo.

La propuesta es convocar anualmente a entre tres y cinco creadores mexicanos y a un curador diferente, y Casa Vecina vende una membresía de entre 10 mil y 12 mil pesos al interesado. Por ese precio, la persona se puede llevar a su casa igual número de piezas a pagarse de manera diferenciada. En 2011, 36 personas se interesaron en el proyecto; en 2012 fuero 21 coleccionistas, y este año no se tiene el dato exacto, pues según Tania Ragasol y Violeta Celis, directora y museógrafa del lugar, respectivamente, los compradores prefieren ver la serie artística terminada antes de adquirir las piezas.

Esta edición es la primera ocasión que Bolso Negro fija sus intereses en un estado de la República: Oaxaca. Los artistas seleccionados por el curador Luis Hampshire fueron Alfonso Barranco, Blanca González y Sergio Gutiérrez. Según Ragasol, se los escogió por dos razones: "Hay una escena artística contemporánea de esa entidad que se aleja de la Escuela de Pintura Oaxaqueña tradicional, y existe una consolidación del lenguaje contemporáneo en sus propuestas creativas, sin alejarse de los modos de producción característicos de la entidad".

Desde que en 2010 arrancó el proyecto formalmente, después de que Casa Vecina fuera rehabilitada y se transformara su vocación, la idea es que esta propuesta sea una guía de cómo debe coleccionar el público de ingresos medios en México interesados en el arte contemporáneo, explica Celis.

Cada artista convocado por el curador invitado debe realizar 35 múltiples, es decir, piezas idénticas y originales. "En esta edición, los artistas oaxaqueños cuestionaron la idea de hacer múltiples y sobre eso trabajaron", comenta.

A partir de este proyecto, la gente que quiere adquirir arte contemporáneo no tiene por qué tener un millón de dólares: "Además, hay una triple ganancia: Casa Vecina obtiene una entrada económica que le permite financiar sus proyectos de investigación; el coleccionista se divierte al adquirir una obra que hoy compra barata, pero no sabe cuánto aumentará su precio con el paso del tiempo, y para el artista es la oportunidad de producir nuevas piezas", comenta Ragasol.

La idea, menciona, es generar redes de intercambio entre la producción y el trabajo, e incluso promover que los artistas conozcan a los posibles coleccionistas, argumenta la especialista en arte contemporáneo.

El presupuesto para que cada creador produzca su obra ha variado en los tres años del proyecto: en 2011 y 2012 se les dio 25 mil pesos, porque eran cinco artistas; en 2013, sin embargo, se les otorgaron 20 mil, ya que fueron tres los invitados, mientras que al curador se le pagaron 30 mil. El dinero salió del presupuesto anual que Casa Vecina tiene por pertenecer a la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México.

El año pasado, el museógrafo invitado fue Iñaki Herranz, y los artistas que participaron con un múltiple fueron Alex Dorfsman, Iván Abreu, Verónica Gerber Bicecci, Marcos Castro y Perla Krauze.

En 2011, en la primera edición, la curadora fue la propia Tania Ragasol, y los artistas fueron Edgardo Orcaneta, Maurycy Gomulicki, Gabriela Galván, Claudia Fernández y Gonzalo Lebrija.

Para adquirir las membresías, la forma más sencilla es acudir a Casa Vecina, Callejón de Mesones 7, esquina con Regina, Centro Histórico, y buscar a la encargada del proyecto, Aída Matías Valdés.

Forma de operar

-7 y 8 de noviembre se podrán comprar piezas sueltas de las ediciones anteriores en el Tianguis del Cacao del Chopo y en el Museo de Pintura de Oaxaca, en mil 500 pesos.

-La venta de las obras no es por pieza; al adquirir una membresía de Casa Vecina, se compran de forma inmediata las tres o cinco obras que se incluyan en el paquete.

-Desde 2010, solo un coleccionista se ha arrepentido de haber adquirido la membresía.