Bob Dylan escultor

“Nací y crecí en un campo de minas de acero, donde podías respirarlo y olerlo todos los días”, dice el músico, que inauguró una muestra en la galería Halcyon.

México

Bob Dylan, a quien podría citarse casi tanto como la Biblia, dijo alguna vez que “el arte es el movimiento perpetuo de la ilusión. El propósito más alto del arte es inspirar. ¿Qué más puedes hacer? ¿Qué más puedes hacer por alguien sino inspirarlo?”

Dylan ha inspirado a varias generaciones, que lo han seguido en sus diversas facetas, pero el poeta también ha llamado la atención de los estudiosos de la literatura, al grado que ha sido candidateado para el Premio Nobel, mientras que los críticos de artes plásticas se han acercado al personaje por su talento en el dibujo y la pintura.

Con 72 años a cuestas, Bob Dylan todavía es noticia. El miércoles pasado la ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti, le otorgó la Legión de Honor, aunque hubo quien quiso vetarlo por su posición pacifista en la guerra de Vietnam y por haber consumido drogas. Finalmente triunfó el “poeta rebelde”, el “cantante de la eterna juventud y del espíritu libre” —en palabras de Filippetti—, inspirado “por las más bellas plumas de la disidencia, por el verbo incisivo de quienes son la voz de los que no tienen voz”.

Su faceta como escultor comienza a generar interés, como lo demuestra la inauguración de la muestra MoodSwings (Cambios de humor) en la galería Halcyon de Londres el sábado pasado. Según un comunicado de la galería, Dylan rememora su relación con el acero en los siguientes términos: “He estado rodeado de acero toda mi vida, desde que era niño. Nací y crecí en un campo de minas de acero, donde podías respirarlo y olerlo todos los días. Siempre he trabajado con el acero, de una forma o de otra”.

La exposición consta de siete puertas elaboradas con acero y metales de desecho, decoradas con objetos que incluyen llaves inglesas, picadoras de carne, una clave de sol y hasta una representación de una guitarra. En el mismo comunicado, se dice que Dylan asegura: “Las puertas me atraen por el espacio negativo que permiten. Pueden cerrarse, pero, al mismo tiempo, permiten que entren y circulen las estaciones y la brisa. Pueden dejarte afuera o encerrarte. Y, en cierta forma, no hay diferencia”.

El presidente de la galería Halcyon, que presentará también una nueva colección de pinturas sobre pantallas de seda de Dylan, dijo que “sus trabajos en acero demuestran su creatividad y talento sin límite”.

En el foro www.spectingrain.com, al abordarse el tópico “Bob doing metal! (sculptures)” (Bob haciendo metal, bueno esculturas), recuerdan, con buen humor, lo que alguna vez dijo: “Yo podría ser feliz siendo herrero. ¿Sabes?, podría ser feliz golpeando metal todo el día, yendo a casa con una esposa gorda y grande, cenando y yéndome a acostar. Ese sería mi ideal de felicidad”.

El 7 de diciembre, incluso desde días antes, Dylan volverá a ser noticia: el 6 de de ese mes, la Casa Christie’s rematará la guitarra que usó en el Festival de Newport en 1965 que, como consigna la historia, fue cuando adoptó la música electrificada, con el consiguiente rechazo por parte de los puristas que lo consideraron traidor a la música folk. Se calcula que la guitarra Fender Stratocaster de 1964 podría alcanzar incluso los 500 mil dólares. 

Colección y autorretrato

Antes de ahogarse, la industria del disco todavía busca colocar algunos de sus productos y, en ocasiones, lo hace de manera ingeniosa y con algunas ventajas. Es el caso de Amazon, que el 5 de noviembre puso a la venta BobDylan: The Complete Album Collection Vol. 1, que por 179.98 dólares incluye la discografía oficial del cantante y compositor desde 1962. Esto es: 35 discos en estudio, seis discos en vivo, un álbum doble llamado Side Tracks —incluye piezas que no aparecieron en los discos oficiales o fueran hechas para cine— y un libro de pasta dura con las notas originales de cada uno de los discos y fotografías raras.

También circula desde hace menos de un mes Another Self Portrait, álbum de dos discos que ofrece versiones desconocidas de su álbum Self Portrait, de 1967, así como de Nashville Skyline de un año después y New Morning de 1970. Asimismo, hay una edición de lujo, con cuatro discos, que agrega una grabación de la actuación de Dylan con The Band en el Festival de la Isla de Wight y la versión remasterizada de Self Portrait.