Blanco y Negro: celebra el Cenart la fiesta del piano

El festival, que llega a su XVII edición, incluye tanto a pianistas nuevos como ya consagrados.
Alejandro Vela se presentará hoy a las seis de la tarde en el Auditorio Blas Galindo.
Alejandro Vela se presentará hoy a las seis de la tarde en el Auditorio Blas Galindo. (Especial)

México

El festival En Blanco y Negro, que se celebrará en el Centro Nacional de las Artes del 8 de septiembre al 28 de septiembre, “representa la oportunidad de escuchar a un grupo selecto de pianistas, tanto nuevos como consagrados, con visiones modernas y clásicas. Tener a varios artistas en un solo festival constituye un polo de atracción especial”.

Así se expresó Napoleón Ochoa, subdirector de Actividades Artísticas y Culturales del Centro Nacional de las Artes sobre este festival que llega a su XVII edición. “Los pianistas buscan ofrecer su mejor repertorio y se preparan especialmente para este encuentro, además de que se ofrecen obras nuevas o algunas rarezas –señaló el funcionario–.Y si les damos cabida a las interpretaciones más clásicas, también se las damos a otras que no son necesariamente ortodoxas, pero que el público quiere escuchar”.

En Blanco y Negro inicia hoy con la presentación de Alejandro Vela en el Auditorio Blas Galindo a las seis de la tarde. Se trata, dice Ochoa, “de un joven pianista nacido en Piedras Negras, Coahuila que tuvo la suerte de ser seleccionado para estudiar en la Julliard School of Music de Nueva York. Eso le abrió mucho las puertas no sólo en términos de calidad musical, sino también de contar con una ventana como Nueva York para presentarse”.

Jozef Olechowsky, artista polaco con varios años de radicar en México, presentará el 11 de septiembre “un material muy destacado de Ernesto Elorduy, uno de los compositores preciosistas del siglo XIX, con una particularidad y una belleza muy especial, así como obras de Chopin. El 14 estará el israelita Alon Goldstein, quien interpretará piezas de la tradición pianística más clásica, como Chopin, Beethoven y Schubert, además de Ginastera. Saleem Abboud Ashkar, también de Israel, se presentará el 18 con obras de Brahms, Beethoven, Schumann y Chopin.

El 21 el turno será para Silvia Navarrete, “quien se ha dado mucho a la investigación de obras del siglo XIX, y tocará una versión especial del Himno Nacional Mexicano, de Ricardo Castro, el insigne músico mexicano. También incluirá obras de Jaime Nunó, Ernesto Lecuona y otros autores del siglo XIX.

El japonés Naoya Seino, que se presentará al día siguiente, “tocará obras de Liszt de un carácter virtuosístico muy complejo, entre ellas La lúgubre góndola, compuesta durante la última etapa de su vida, cuando estaba retirado, en una etapa de recogimiento”.

El 28 de septiembre será el concierto del polaco Radek Materka, “también pianista de una escuela muy tradicional, con música de John Corigliano, compositor del siglo XX, así como de Chopin y un despliegue de músicas de diversas vertientes, que incluye a Schumann, Liszt, Bach y otros”.

En el festival En Blanco y Negro, asegura el curador, “la interpretación se vuelve protagonista, porque escuchar cómo se tocaba Chopin o Beethoven antes y cómo se escucha ahora, o cómo lo interpretan en un país o en otro, es algo fascinante. Cuando uno se encuentra con las formas clásicas, muy refinadas, muy cristalinas junto con otras formas, incluso violentas o arrebatadas, es cuando te empiezas a volver aficionado. Es lo que a los melómanos nos permite escoger tal o cual versión de una obra porque se encuentra que en cada una de ellas tiene algo diferente”.