Bienvenida, a niños que ganaron concurso en la NASA

Los 17 estudiantes de Robotix participaron en certamen realizado en el Centro Espacial Johnson, en Houston; alistan otra competencia en Rusia.
Los estudiantes de primaria y secundaria estuvieron en Texas la semana pasada.
Los estudiantes de primaria y secundaria estuvieron en Texas la semana pasada. (Omar Franco)

México

Robotix, la escuela de robótica para niños más grande América Latina, dio la bienvenida a la delegación de 17 alumnos mexicanos que regresa con el primero y segundo lugares de la presente edición del International Air and Space Program (IASP, 2014), que se realizó en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, Texas, del 6 al 9 de noviembre pasados.

Durante los cuatro días de la competencia, en la que participaron estudiantes de primaria, secundaria y universidad, los alumnos de Robotix trabajaron para demostrar que sus proyectos tienen todas las cualidades para lograr el primer asentamiento humano permanente en Marte.

Los equipos ganadores del primer y segundo lugar son RobotiX Marsabots y RobotiX Jetmars, respectivamente.

MILENIO entrevistó a Luis Arturo Dan Fong y Miguel Ángel Monterroso, alumno y profesor respectivamente, quienes participaron en la competencia, además de la delegación que parte el próximo 19 de noviembre para participar en el World Robot Olympiad de Rusia.

Luis Arturo Dan Fong, estudiante de tercero de secundaria, es parte del equipo Robotix Marsabots, que le dió el primer lugar a la delegación mexicana.

“Tratamos de no atemorizarnos y de hacer nuestro mejor papel; si no ganábamos no sería porque no dimos el 100 por ciento, sino porque los demás estaban mejor preparados”, dijo respecto a su experiencia y agregó que tenían que mostrar su talento con hechos.

 “Afortunadamente nos alcanzó para ganar el primer lugar y nos sentimos muy contentos, pero lo vamos a tomar con la mayor humildad”, señaló Dan Fong, quien a pesar de su juventud se expresa con madurez, misma que demuestra al hablar del plan de estudios que ha creado para sí mismo.

Dicho proyecto lo inició desde los siete años, cuando convenció a sus padres de que lo inscribieran a Robotix, pues tenía muy claro que estudiaría ingeniería; por supuesto, no esperaba tener logros como llegar a la NASA. Destacó el gran apoyo de sus  padres, pues son los que diariamente lo llevan a tomar sus cursos.

Actualmente quiere llegar a niveles más altos en Robotix y en el futuro estudiar para biomédico o alguna ingeniería que combine robótica y programación, por lo cual tiene sus ojos puestos en Holanda y Alemania para especializarse en su carrera.

 “Yo creo que los mexicanos tenemos mucha posibilidad de ganar lo que decidamos; hay que demostrar que somos poderosos y fuertes en todos los ámbitos y con orgullo, porque ese es el punto: mostrar que México es un país de alto rendimiento en robótica”, concluyó el joven.    

Miguel Ángel Monterroso es uno de los coach del equipo, quien los acompañó el año pasado, en el que obtuvieron el segundo lugar con Hubble M3; ingeniero en mecatrónica, no imaginaba ser maestro y mucho menos llegar a participar y ganar competencias en la NASA.

Ingresó a Robotix con la finalidad de que con el tiempo encontraría algo más grande, pero le gustó que a los chicos, de edad primaria, se les enseñaran cosas que él había estudiado en el tercer semestre de su carrera, sistema del que se enamoró y que lo motivó a seguir adelante.

Entre el primer y tercer día de competencias demostraron liderazgo; “para mí era increíble ver cómo daban instrucciones a jóvenes más grandes y exponían sus ideas”, dijo Monterroso.

Durante la competencia se dieron cuenta que estaban en los primero lugares, pero no imaginaban ganar el primero, menos ante un equipo como Rice University, que es una incubadora de talentos de la NASA. Al final del día lo que le dio la victoria al equipo fue el cohete que construyeron, pues cumplió con las características de volar a la altura necesaria para desplegar un paracaídas y aterrizar.

Las niñas, el futuro

Esta también fue una gran oportunidad para presentar al equipo que viajará al World Robot Olympiad (WRO) Sochi 2014, en Rusia, conformado por el coach  Luis Eduardo Espinoza y los competidores Arantza Méndez, de 11 años, y Luis Antonio Mendoza, de 12, estudiantes de primaria.

El coach es el más nervioso y emocionado por el concurso que se realizará del 21 al 23 de noviembre, pues los profesores de Robotix no imaginaban  participar en este tipo de competencias.

  “Estoy desde los cinco años en los cursos de verano que me gustaron y ahora ya estoy en el equipo para Sochi. Pase lo que pase me voy a divertir y a buscar ganar”, dijo Arantza y señaló que es importante que más mujeres se involucren en estos temas.

Arantza es parte de 4 por ciento de niñas que asiste a Robotix, cantidad que al director general del programa, Roberto San Martín, le pareace un reto; además de ir a más competencia internacionales, es importante que más niñas se inscriban y creen una carrera o pasatiempo en la robótica.

Experto en computación a los cinco años

A los cinco años 11 meses, Ayan Qureshi, un niño de la ciudad de Coventry, Reino Unido, se convirtió en el técnico computacional más joven de la historia, después de aprobar con gran éxito el examen de Microsoft Certified Professional.

El pequeño genio terminó el examen de la Universidad Birmingham City  antes del límite de tiempo, que es de dos horas, lo que le permitió romper el récord anterior que pertenecía a otro niño pakistaní de seis años y medio, llamado Mehroz Yawar.

El hecho ha sorprendido a muchos especialistas que afirman que lo más habitual es que el riguroso examen de Microsoft lo hagan adultos después de graduarse de la universidad; sin embargo, Ayan lo logró gracias a que su padre lo introdujo al mundo de la computación dos años atrás, cuando él tenía tres.

Aunque Ayan ya está certificado para brindar servicio técnico a Windows 8.1, debido a su edad tendrá que esperar unos ocho años más para hacerlo de manera legal.

(Redacción/México)