Listo, Pabellón de México en la 56 Bienal de Venecia

Un proyecto donde articulan estéticamente las implicaciones de la dimensión lacustre y del manejo de los recursos naturales.
La naturaleza y la tecnología, eje de la propuesta.
La naturaleza y la tecnología, eje de la propuesta. (Especial)

México

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), presentan en el Pabellón de México para la 56 Exposición de Arte Bienal de Venecia la obra Possessing Nature, de los reconocidos artistas Tania Candiani y Luis Felipe Ortega, con la curaduría de Karla Jasso.

El Pabellón será inaugurado el jueves 7 de mayo, a las 13:00 horas, en El Arsenal, Sala de Armas, Tesa B, con la presencia de los artistas, la curadora del proyecto, la directora general del INBA, María Cristina García Cepeda, y el embajador de México en Italia, Miguel Ruiz-Cabañas Izquierdo.

Possessing Nature parte del vínculo que tiene tanto la ciudad de México como la ciudad de Venecia con su entorno lacustre, lo cual les ha otorgado una particular identidad desde su fundación. Candiani y Ortega realizaron un proyecto donde profundizan y articulan estéticamente las implicaciones de la dimensión lacustre y del manejo de los recursos naturales y su impacto en la comunidad. Por lo tanto, el principal protagonista es el agua, como un elemento detonante de la memoria.

Ante la decisión colonial de modificar y contener el lago, México ha desarrollado una visión distinta a Venecia. El entorno lacustre ha ido desapareciendo a lo largo de estos cuatro siglos. A partir de su encauzamiento, a través de un sistema de drenaje complejo, tanto por el entubamiento de sus afluentes como por el crecimiento urbano que ha generado mayores demandas de servicios, lo que ha repercutido en la transformación de su entorno ecológico.

Tania Candiani y Luis Felipe Ortega utilizan un lenguaje distinto: mientras Candiani trabaja principalmente con la voz, con la narrativa lingüística y la potencia sonora; Ortega trabaja con la imagen en movimiento y el discurrir del tiempo, enfocándose en el material y su relación con el espacio.

Luis Felipe Ortega y Tania Candiani se conjuntan por primera vez en esta pieza sumando interrogantes en común: los puentes y contradicciones entre la visualidad y la sonoridad, la tensión y el equilibrio, la naturaleza y la tecnología.

Possessing Nature es explicada por los artistas como una "contra-infraestructura", edificada con placas de acero, tuberías y bombas hidráulicas. Su construcción fue realizada en México para después reensamblarse en Venecia, gracias a un estricto trabajo de ingeniería.

Possessing Nature se convierte en un sistema hidráulico que toma agua directamente desde la laguna de Venecia, haciéndola transitar por la escultura monumental mediante un canal que la impulsa a distintas velocidades y con diferentes caídas para llevarla a concluir su trayecto en un espejo de agua que regresa el fluido a su sitio de extracción, tal como los complejos sistemas hidráulicos que circunscriben a la ciudad de México. El sonido provocado por el agua que corre por la pieza envuelve el pabellón. El agua, a su vez, alimenta el espejo sobre el cual se proyecta un video, resultado de una rigurosa investigación visual realizada por los artistas.

Con Possessing Nature los artistas hacen una metáfora del dominio de la naturaleza. Los canales permiten la navegación, el flujo; pero también llevan en su caudal la esencia misma de la naturaleza y las consecuencias de la intervención humana sobre ella:.

El tema elegido para la 56 Bienal de Venecia no es la excepción. En esta edición curada por Okwui Enwezor con el título All the World´s Futures, se enuncia, a modo de provocación, una pregunta sobre la ruina en la modernidad. Tal como explica Enwezor, las narrativas del progreso están acompañadas por un correlato de destrucción, por lo que el marco general de la Bienal es una invitación a la reflexión.