Hombres mayores, los lectores en las bibliotecas públicas

En las 16 que existen en Torreón acuden al día 80 personas, algunos impulsados por la mercadotecnia señaló Saúl Rosales. Son pocos los que van por puro gusto de leer y la mayoría son hombres.
Hombres de la tercera edad de los que más asisten.
Hombres de la tercera edad de los que más asisten. (Nancy Méndez)

Torreón, Coahuila

Estos recintos apenas si se mencionan, parece que están peleados con la modernidad, pero más que discutir sobre si se lee mucho o poco es necesario plantear la manera en que esta actividad y estos lugares, pueden producir un paradigma de libertad, de valor y sabiduría impasible en las personas.

Según el resultado de la Encuesta Nacional de Lectura 2012 realizada por la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura A.C. (Funlectura), el número de libros que los mexicanos leen al año es de 2.94, una cifra que quizás revela los contrastes y desigualdades en nuestro país.

"Se consumen numerosos libros impulsados por la mercadotecnia, por ejemplo, los libros de superación personal son muy solicitados".

El municipio de Torreón, Coahuila, actualmente cuenta con 18 bibliotecas públicas, cuatro de ellas ubicadas en ejidos como el de La Unión, La Partida, Juan Eugenio y La Flor de Jimulco.

Dos cerraron sus puertas: una ubicada en la colonia la Durangueña, una de las zonas más conflictivas en cuestiones de inseguridad y la otra en el Ejido de la Flor de Jimulco.

La Dirección de Bibliotecas Municipales a cargo del escritor Saúl Rosales Carrillo, informó que reciben un promedio de 80 usuarios al día y los estudiantes de nivel básico son los que acuden en mayor proporción por libros de consulta.

También comentó que los lectores que visitan la biblioteca por el puro gusto de leer son pocos.

"De estos lectores, se consumen numerosos libros impulsados por la mercadotecnia, por ejemplo, los libros de superación personal son muy solicitados".

Rosales Carrillo mencionó que en menor proporción y muy variable, son los lectores que solicitan libros de autores clásicos o contemporáneos.

"Aunque tenemos una población de usuarios muy heterogénea, los lectores que leen más son principalmente pensionados y jubilados. A simple vista la mayor proporción son hombres, la población masculina es bastante superior a la femenina. Podríamos decir que de cierta forma se sienten con más libertad para acudir a una biblioteca".

Los niveles socioeconómicos también son muy variados, a decir del escritor lagunero, ya que a la biblioteca municipal acuden personas de apariencia humilde que gustan de pasar horas consumiendo libros.

"Es muy notoria la disminución de los usuarios y la gente empieza a separarse del libro, a romper su relación con ellos", lamentó Rosales Carrillo.

De la percepción de títulos informa que recibieron donaciones muy importantes, piezas que la gente considera que ya no ocupan un lugar en su casa, eso evidencia que destruyen su relación ellos.

FOMENTO A LA LECTURA

En cuanto al fomento a la lectura señaló que una biblioteca no es una promotora, ya que su misión es atender al usuario. "Los profesores son los que deben de promoverla. Es trabajo de la Secretaría de Educación Pública, así como de otras instituciones culturales".

Expuso que el fomento a la lectura facilita mayores posibilidades de ser un ciudadano del mundo y de ser un poco más dueño sus vidas. Participar en el presente, conocer el pasado, así como construir futuros.