“La gula es una enorme virtud”: Benito Taibo

Su primer trabajo fue a los 17 años como reportero de la Revista del Consumidor.
El escritor Benito Taibo.
El escritor Benito Taibo. (Arturo Bermúdez)

Ciudad de México

Como si fuera una condición genética, Benito Taibo es, como su padre y su hermano, escritor. Comparte su afición literaria con la gastronomía y las redes sociales. Su actividad en Facebook ya motivó el libro Desde mi muro (Planeta). Además, se reconoce como un notable practicante del deporte por televisión y presume de tener una buena colección de sales raras.


Tiene fama de ser bueno para el Facebook.

Me adentré en la red social por casualidad y una suerte de destino manifiesto. Cuando lo descubro me siento como pez en el agua. Soy como un cronista del siglo XIX que tiene en las manos una maquinaria del siglo XXI, y lo único que hago es contar historias. Intento abrir los ojos al asombro. No me importan los fans porque no soy Luis Miguel, sino amigos con los cuales pueda comunicarme.


Destino manifiesto es que sea escritor, perteneciendo a una familia como la suya.

No sé, de no dedicarme a esto habría sido payaso de circo, remero en Venecia, cocinero mexicano en un barco. Más que escritor soy lector.


¿Es buen cocinero?

Cocino y me divierto al hacerlo. Lo mejor de cocinar es sentarte con tus amigos a comer lo preparado.


¿Su pecado más frecuente es la gula?

No creo en los pecados. Para mí la gula es una enorme virtud y la ejercito todos los días. No creo en Dios ni en el diablo, por eso los pecados no me producen ninguna sensación.


¿De qué pie cojea?

No lo sé. Duermo tranquilo por las noches porque no le debo nada a nadie. Me considero un ser honesto, decente y consciente. Buen ciudadano.


¿Qué es ser buen ciudadano?

Salir a la calle a manifestar tus ideas. Hay que ser buenos ciudadanos en términos de lo que hubiera querido Benito Juárez o de lo que dictan las máximas de 1876 de la Revolución Francesa. Corrijo, no tendríamos que calificar si hay buenos o malos ciudadanos, simplemente esperar que cada día haya más ciudadanos.


¿Es optimista?

Por supuesto, creo en la esperanza y en la utopía como el sistema que sirve para caminar mientras intentas alcanzarla, como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano. Creo en la posibilidad, en hacer trinchera y en la amistad sobre todas las cosas. No creo en la violencia.


¿Nunca fue peleonero?

Solo de palabra, porque sí fui dotado con el don de la palabra.




¿Era buen estudiante?

Soy buen estudiante pero era malo en la escuela porque tenía un problema con la autoridad. Estudio todos los días, soy un usuario pleno de la cultura escrita. Leo todo lo que llega a mis manos.


¿Sus problemas con la autoridad alcanzaban a su padre, Paco Ignacio Taibo I?

No, porque mi papá no era autoridad. Su autoridad era moral y por tanto no represiva. Solo a él le he llamado jefe en mi vida. No le digo jefe a alguien que esté encima de mí a nivel laboral.


¿Es verdad que viajó al lado de Sharon Stone y no la reconoció?

Sí, viajó cuatro horas en un avión sentada junto a mí... Venía con cachucha, lentes negros y un overol, parecía la hija del dueño de una ferretería de Minnesota. Supe que era ella cuando llegué porque había una bola de fotógrafos esperándola.



Nació en la Ciudad de México en 1960. Su primer trabajo fue a los 17 años como reportero de la Revista del Consumidor. Ha sido Coordinador de Difusión del INAH. Además es autor de los libros Polvo, Gente normal, Querido escorpión y Desde mi muro.