Científicos intentan descubrir proceso creativo de Beethoven

El proyecto que durará 16 años pretende averiguar con métodos modernos cómo surgieron los textos de notas en las que se basa la música del famoso compositor alemán.
Beethoven "terminaba algo y volvía a intentar un final nuevo, una y otra vez”.
Beethoven "terminaba algo y volvía a intentar un final nuevo, una y otra vez”. (AFP)

Berlín

Un grupo de científicos de Bonn, junto con expertos en ciencias musicales del seminario Detmold/Padeborn, iniciaron el proyecto "El taller de Beethoven" (Beethovens Werkstatt) para estudiar el proceso creativo del compositor alemán.

La investigación ha iniciado y se prevé que dure unos 16 años, luego de lo cual el público tendrá acceso a los resultados en internet. El proyecto está valorado en seis millones 100 mil euros y deberá terminar con el surgimiento de nuevas composiciones en forma de película.

Conforme a lo que se conoce, Ludwig van Beethoven (1770-1827) apenas estaba satisfecho con sus creaciones: continuamente las reformulaba, corregía y desechaba pasajes enteros en sus cuadernos, antes de volver a las partes anteriores.

La Casa Natal de Beethoven en Bonn, que alberga un museo y un taller de investigación, pondrá a disposición su colección de manuscritos y cuadernos de notas del genio nacido.

También se investigará la famosa "Sexta Sinfonía", "Pastoral", explicó el musicólogo Joachim Veit, de Detmold, Alemania, que asumió con su equipo el trabajo de digitalización de archivos, siempre con el asesoramiento de músicos y expertos.

"Intentamos averiguar con métodos modernos cómo surgieron los textos de notas en las que se basa la música de Beethoven", anotó Julia Ronge, experta de la Casa de Beethoven en Bonn.

Y es que Beethoven dejó muchas más versiones, esquemas y borradores que otros de los grandes compositores. "Hay entre cinco mil y seis mil", calculó la experta.

Una gran parte de esos documentos están digitalizados y pueden verse en la página de Internet de la Casa de Beethoven en la ciudad, donde se trabaja en su "descifrado", con el reto de la casi ilegible escritura del genio, y en su traducción.

El museo también acoge lecturas en público de sus cartas y la presentación de sus piezas musicales.

A los trabajos de reformulación le seguirá el de sus partituras, a lo que los expertos destacan una dificultad adicional: su letra casi ilegible. Pero sobre todo sus notas, que serían aún más difíciles de leer.

"Hemos tardado días en comprender algunos borradores", explicó Veit, quien se preguntó cómo podían entonces entenderlas los encargados de hacer las copias. El archivo de Beethoven cuenta ya con expertos formados en descifrar estas escrituras.

Ronge explicó que Beethoven revisó también algunas de sus obras después de su publicación, como "Für Elise" (Para Elisa), "nunca dejó de revisar y reformular", subrayó.

El compositor, que pasó la mayoría de su vida en Viena, siempre se llevó consigo sus libros de borradores de partituras y apuntes en las 40 y 60 veces que se cambió de casa a lo largo de su vida.

"Así siempre podía ojear y ver si podía utilizar alguna parte de sus obras anteriores. Uno de los problemas del genio era que siempre tenía dificultades para poner punto final a sus creaciones", resaltó la investigadora.

"Terminaba algo y volvía a intentar un final nuevo, una y otra vez", comentó.