Habilidad artesanal viene en los genes: Beatriz Russek

La diseñadora de vestuario de teatro y modista lagunera, poseedora de un profundo conocimiento del territorio mexicano, habla sobre el manejo del lenguaje de la telas para transformar a un personaje.
Beatriz Russek, indicó que el trabajo que realiza pretende poner énfasis a los conceptos de patrimonio, raíces históricas e indigenismo.
Beatriz Russek, indicó que el trabajo que realiza pretende poner énfasis a los conceptos de patrimonio, raíces históricas e indigenismo. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Con estudios de filosofía y letras realizados a temprana edad en París y con un conocimiento profundo del territorio mexicano, su gente y sus costumbres, la diseñadora de vestuario de teatro y modista lagunera, Beatriz Russek, indicó que el trabajo que realiza pretende poner énfasis a los conceptos de patrimonio, raíces históricas e indigenismo.

Precisó que su trabajo se inserta en lo que se denomina como comercio justo luego de laborar durante décadas en esquemas de cooperativas. Fue así como llegó a la conclusión de que, de alguna manera, se retornaría a un esquema medieval teniendo como eje a los gremios familiares.

"No es nada más darles a las mujeres trabajo de lo que ya saben hacer, hay que darles más herramientas para que ellas puedan desarrollar toda una idea de lo que es el mundo actual, de lo que es el compromiso, aunque sea con un diseñador que va a entregar ropa".

En retrospectiva Beatriz Russek observó que en las comunidades indígenas se goza de cierta libertad que permite el esparcimiento, la integración familiar e incluso el gozo, lo que obliga a cuestionarse si vale la pena insertar lo que es llamado como progreso, aún en contra de las tradiciones e identidad. Asimismo la globalización ha falseado los más elemental. Y entre ello a las prendas de vestir.

-Me preguntaba cuál es el hilo conductor en su obra, pero creo que hay mucha empatía con el textil mexicano y con su gente, junto con un conocimiento del manejo del lenguaje de la tela.

"[]...una vez trabajé con los huicholes y fue impresionante, ellos no dibujan, ellos comienzan su trabajo desde el centro, no solo la chaquira sino los tejidos, entonces no creo que eso vaya a funcionar aquí".

-Sí, claro. Bueno, imagina que tengo siglos haciendo esto. La verdad a los catorce años hice mi primer vestuario en un internado y desde niña me encantaban los trapos pero lo que me gusta es la transformación del personaje, más que la moda en sí porque encuentro que en ella hay belleza pero también mucha frivolidad, mucha competencia y son cosas que en mi temperamento no se dan.

Soy una artista, no una diseñadora que empezó a hacer esto para hacerme rica, lo hice para ayudar a las mujeres. En las crisis todo mundo quebraba en México menos yo y eso fue porque el dinero en mi taller siempre se repartía, siete mujeres tocaban cada vestido de los que se hicieron en mi taller, desde las mías hasta las que planchaban. Siempre hubo algo equitativo.

Mientra Beatriz Russek durmió en petate y se baño usando jicarita, las mujeres indígenas también se adaptaron. Al implementar talleres del buen comer, aprendieron a alimentar mejor a sus hijos.Y al aceptar asesoría sexual determinaron planificar sus familias sin que fuera el Estado el que lo hiciera violentándolas al quitarles los ovarios sin preguntarles. La artista afirma que una mujer feliz es una productiva: de hijos, arte y textiles, todos hermosos.

-¿Cómo intervenir con textiles una zona de conflicto? Aquí en Torreón se pretende hacer eso y trajeron para ello a una empresaria, Reneé Niño.

"Realmente son conocimientos que vienen en la genética de la gente porque lo han hecho toda su vida igual que sus ancestros".

-No la conozco.

-La ubican a ella en Nueva York. Ella pretende traer técnicas tradicionales del sur y adaptarlas a manos laguneras. Yo digo, no sé si el experimento sea bueno.

-Mira, la verdad yo no lo creo porque la habilidad de un artesano se hereda, viene en su sangre. Eso no lo dije en la charla pero el vestuario de teatro para mí es la piel del actor y sin embargo, en el textil indígena... una vez trabajé con los huicholes y fue impresionante, ellos no dibujan, ellos comienzan su trabajo desde el centro, no solo la chaquira sino los tejidos, entonces no creo que eso vaya a funcionar aquí. Sobre todo porque las mujeres son más modernas y están muy cerca de la frontera.

-Lo que se plantea es justamente el aprovechar lo que dejó el modelo maquilador en 2004 con las naves textiles y el conocimiento del manejo de las máquinas. Eso, adaptarlo para que aprendan a pintar y confeccionar textiles con estándares de venta para el mercado internacional.

-Pues mira, me gustaría verlo. Hasta no ver no creer porque realmente creo que será muy difícil que las mujeres que están acostumbradas a estar en una maquila o frente a una máquina de coser, quieran hilar a mano o tejer en telar de cintura.

Realmente son conocimientos que vienen en la genética de la gente porque lo han hecho toda su vida igual que sus ancestros. Entonces no puedes imponer a unos norteños que no han tenido eso. Yo más bien pienso que deberían de contactarse con los diseñadores del sur y las maquilas de aquí podrían coser en máquina y formar grupos de colaboración.

-Sería una cadena de producción.

-Exactamente.