Pretender cantar para el público es un error: Serrat

El compositor, quien concluyó sus presentaciones en Bellas Artes, dijo que canta lo que es capaz de hacer con emoción y que una canción siempre tendrá muchas formas de interpretarse.

Ciudad de México

Hace 39 años Joan Manuel Serrat vino a cantar a Bellas Artes. Me acuerdo que eran otros momentos, eran momentos en donde afuera de Bellas Artes se marchaba contra de una decisión del gobierno totalitario y franquista, y fueron momentos en los que Joan Manuel Serrat decidió muchas cosas en su vida, de hecho vivió fuera de España mucho tiempo. Ahora, 40 años después, ha regresado a Bellas Artes a ver a su público de entonces y a su público nuevo, y después de esas cuatro experiencias lo primero que te digo es que debió haber sido delicioso:

- Sí, esta semana fue realmente muy linda y muy emotiva, porque fueron cinco conciertos en los que aparte de la música pasaron por el escenario muchos recuerdos, muchos amigos, muchas presencias y muchas ausencias. Esto es lo maravilloso que tiene también la vida, que está hecha por lo que te ocurre a ti y por la gente que tienes alrededor.

- ¿Y sabes que de los que estaban ahí en estas cinco noches había quienes habían estado hace cuarenta años en ese mismo Bellas Artes?

"Independientemente que una canción siempre tiene mucho del lugar al que uno recurre, el lugar al que uno visita para que una serie de emociones vuelvan a aparecer, la canción no sólo es la letra y la música, es todo lo que la canción representa para quien la está escuchando"

- Bueno, supongo que había algunos, pero no muchos. Antes de que ocurriera el primer Bellas Artes hubo un concierto en México muy emblemático y magnífico para mí que fue en el auditorio Justo Sierra de la UNAM. Fue maravilloso un concierto que durante todo este tiempo lo hemos ido recordando, hace casi 50 años daría el concierto. ¿Y sabes? Si hubiera notado toda la gente que me ha dicho "yo estuve en aquel concierto" no hubieran cabido en el Estadio Azteca. Esto es buena señal, porque esto quiere decir que aquel concierto fue algo que, además de los que estuvimos allí, hubo muchos que lo han conocido con el tiempo, hay muchos que se sienten partícipes de aquel nacimiento, de aquella génesis. Eso es hermoso.

- ¿Y también en estos Bellas Artes había mucha gente nueva, era mucha gente que llegó a ti hace pocos años, que te reconoció y te descubrió hace pocos años?

- No me puedo quejar, porque la vida de un artista no se conforma de lo que hizo sino de lo que sirve y hace para el presente. Independientemente que una canción siempre tiene mucho del lugar al que uno recurre, el lugar al que uno visita para que una serie de emociones vuelvan a aparecer, la canción no sólo es la letra y la música, es todo lo que la canción representa para quien la está escuchando. Bueno, esto está muy bien. Pero además de este mundo mágico de la memoria, si no existe el del descubrimiento para que pueda incorporarse al del recuerdo quizás le faltaría algo al autor. La obra de cualquier autor, de cualquier hombre de cine, escritor, creador sea grande o chico está viva en la medida en que la gente la hace vivir, no solamente en el momento en que fue engendrada o fue reconocida, sino en el presente en que la gente la vuelve a hacer vivir. Quevedo, que era mucho mayor que yo, vive en nosotros porque hoy sigue siendo absolutamente válido.

- Porque en ese sentido cada una de tus canciones de hace 20, 30, o 40 años son diferentes cantadas hoy por el contexto, por quien la canta y la escucha. Para esa gente significa otra cosa, ¿no?

"No le tienes que cantar al público lo que tú creas que le va a gustar, sino lo que tú eres capaz de hacer con emoción. Y esto se transmite y va a la gente"

- Sí, otra cosa no, pero el adorno está en función de lo que podíamos decir las cosas fundamentales, no las cosas que sencillamente lo envuelven. Y mientras se mantengan las cosas fundamentales una canción va bien. Pero no hablo de grandes temas sino de los más humildes. Una buena canción del cancionero popular está viva 200, 150 o más años después.

- ¿Esa es la prueba de una buena canción? Es decir, cuando revisas lo que cantaste estas noches, lo que vas a cantar en los próximos días que sigues tu gira por México, ¿la prueba es si es vieja o no? Es una buena prueba para decir: "Esta fue buena".

- Pero no es malo que se haga vieja. Lo que sería malo es que al envejecer perdiera calidad. Una canción vale o no vale en la medida de lo que está contando o incluso si desprende historias añejas, debajo de este añejo hay algo que se transmite.

- Puede reflejar eso añejo pero si lo refleja bien puede ser muy interesante disfrutarla y sentirla, ¿no?

- Puede estar situada en un tiempo que no es el presente pero en cambio lo que ocurre en este tiempo pasado sigue ocurriendo en el tiempo presente.

- ¿Hay algún criterio cuando dices "voy a ir a México, a Bellas Artes, quisiera cantar estas 15, 20 canciones"?

- Absolutamente ninguno. Lo que canto aquí es lo mismo que canto en Madrid. En Barcelona no, porque mi repertorio hay muchas más canciones en catalán, pero en Buenos Aires, Madrid o México canto exactamente lo mismo. Yo no creo que tenga alguna canción escrita con unas connotaciones tan especiales que en México la entiendan bien, en Buenos Aires no tanto y en Madrid nada. No creo.

- ¿Y te das gustos especiales cómo sacar del cajón canciones de hace 15 años?

- Eso sí, eso sí. Cuando alguien pretende cantar para el público está cometiendo el error más grande de su vida como artista. Es como maltratar al público. No le tienes que cantar al público lo que tú creas que le va a gustar, sino lo que tú eres capaz de hacer con emoción. Y esto se transmite y va a la gente. Alguien me dirá "pero Mediterráneo es una canción que la cantas siempre, no puede ser que te guste siempre". Pues mire usted, me sigue gustando. Y en general me siguen gustando las que tienen con qué. Después de haber escrito más de 300 canciones reconozco que sobran muchísimas. Si no las hubiera escrito estaríamos igual todos, incluso puede ser que un poco más descansados.

- Déjame ponerte esto, porque mucha gente que tiene una obra tan grande como tú, sin esas que sobran a lo mejor no hubieras escrito esas 50 que valen mucho y perduran para siempre.

- Eso es cierto. Probablemente no se pueda renegar de ninguna, porque todas peores o mejores, algunas realmente infectas, han servido para que se puedan escribir otras, para este aprendizaje que todos necesitamos. Algunas quizá tampoco ni sirvieron para eso pero bueno, muchas sí, tienes razón.

- Porque a final de cuentas todas construyen para llegar a esas que perdurarán para siempre.

- Igual que los temas, a pesar de que hayas cantado un tema varias veces todavía tiene muchas aristas por las que mirarlo. A veces me preguntan si se me van a ocurrir más canciones y yo pienso que apenas se me han ocurrido 300, que son muy pocas.

- Después de tantos años de estar aquí, desde el Justo Sierra a ahora, después de tener tantos amores como tienes en México y con mexicanos, ¿te gusta este México de 2014?

- Mira, este México creo que es muy mejorable en cuanto a lo que la gente se merece. Creo que hemos avanzado mucho, y permítame que se me incluya, en lo que es la política en las casas. Yo recuerdo que en los primeros viajes la gente apenas hablaba de política en las casas. El partido oficial estaba más que consolidado y cualquier otro cambio era impensable. Pues mira, cambió. La gente entiende ya la política como una herramienta de participación en la vida ciudadana, muy mejorable, porque todo mundo sabe en qué ámbitos se mueve la política, pero en eso se avanzó. Esta sensación de la gente, que ella es la que genera las cosas y que todo tiene que pasar a través de ella también está ocurriendo. Quizá vivimos una época de gran inseguridad y de algo que la acompaña que es terrible, que es la convicción que si queremos tener más seguridad la tenemos que tener a costa de la pérdida de las libertades, y eso no es cierto. Creo que es algo que hay que defender, de la misma manera en que creo que la administración debe defender a la gente de una manera notoria, sin que la gente no tenga necesidad de organizarse de ninguna otra manera.

- Ahora vas de gira, has regresado a Bellas Artes. Siempre cuando vienes la gente se pregunta: ¿volverá a venir? Joan Manuel: ¿te vemos en dos años?

- O antes. Calculo que por octubre del 2015 estaré celebrando los 50 años de escena. El año que entra cumplo 50 años de dedicarme a este fantástico oficio y pienso hacer una gira realmente muy sentida y cercana, en la que la gente pueda decidir incluso el repertorio que se cante aquella noche, que la gente lo sienta muy suyo. En el fondo, y a fuerza de ser sincero, cualquier artista le debe a la gente su satisfacción de poder dedicarse a ello, en gran parte. A algunos, pocos, les bastaría con su talento, no es mi caso, yo soy de los que necesitan de la colaboración de la gente.

- Lo último, no fue una buena noticia la del sábado para el Barça. Conozco tus pasiones, ¿sigues optimista? ¿Será un buen año?

- Bueno, yo soy del Barça. Los del Barça no vivimos de nuestro optimismo. Incluso en los momentos de mayor gloria basta con que sople una ráfaga de viento para que imaginemos un tsunami.