Retirarán mural de Bansky en Inglaterra para subastarlo

La pinta de Bansky ilustra el mundo del espionaje en el Reino Unido por medio de espías con atuendos discretos y artefactos para escuchar conversaciones.
Mural de Bansky que ilustra el mundo del espionaje en Inglaterra.
Mural de Bansky que ilustra el mundo del espionaje en Inglaterra. (EFE)

Londres

Un mural callejero del artista Banksy, que representa el mundo del espionaje será retirado de una casa en Cheltenham, oeste de Inglaterra, para ser subastado, según ha indicado una empresa de andamios encargada de quitar la obra.

El mural, hallado el pasado mes de abril en la ciudad donde está el centro de escuchas británico GCHQ, muestra a unos hombres vestidos con gabardinas y gafas oscuras junto a una cabina de teléfono con unos artilugios para escuchar conversaciones.

A principios de este mes, el misterioso grafitero, Banksy, admitió ser autor del mural, que será retirado entre hoy y el domingo de la casa para ser subastado el próximo mes de julio en Londres, según la empresa de andamios "Q Scaffolding" (Q), que no aportó más detalles.

El portavoz de "Q", John Joyce, dijo a la BBC que el propietario de la vivienda recibió un dinero, cuyo monto no ha sido revelado, para que las piezas pudieran ser quitadas de la pared, antes de que la obra salga a subasta en la capital británica.

Al parecer los vecinos no están a favor de que se retire la obra de Banksy, que en los últimos meses ha atraído a muchos curiosos.

Un portavoz de la Policía de Gloucestershire (oeste de Inglaterra) dijo que hay presencia policial ante la vivienda debido a las tensiones entre los residentes que no quieren que se quite el trabajo del grafitero, cuya identidad es un misterio.

El mural muestra a tres hombres con sombreros, gabardinas y gafas oscuras -perfil del espía de los años 50- junto a una cabina de la compañía de telecomunicaciones BT y con unos cables con los que intentan escuchar una conversación.

En Cheltenham se encuentra el centro GCHQ, que el año pasado fue criticado tras las revelaciones del ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA) Edward Snowden sobre el espionaje masivo de su país y el Reino Unido de conversaciones telefónicas y correos electrónicos de millones de ciudadanos.