Ballet de Monterrey: arte en lucha contra el cáncer

Alfredo Cantú, director del Patronato del instituto, afirmó que en ese esfuerzo también son necesarios los actos de arte y cultura.
La compañía escenificó 'Romeo y Julieta'.
La compañía escenificó 'Romeo y Julieta'. (Leonel Rocha)

Monterrey

El romance universal por excelencia, Romeo y Julieta, tuvo su segunda gala ante los regiomontanos a través del Ballet de Monterrey (BdM), cuyo lleno en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad tuvo un fin social: el ingreso total de las entradas obtenidas en la función de ayer será destinado al Patronato del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), dentro de la campaña 1 Minuto contra el Cáncer.

Tras contar con auditorio lleno en su primera gala, el BdM ofreció en esta segunda función un montaje completo gracias a la coreografía cargada de dulzura y dramatismo, complementada a la perfección por su producción sin precedentes para algún proyecto de la compañía.

Momentos antes de iniciar la gala el director artístico del BdM, Jorge Amarante, explicó que se busca demostrar que su trabajo para nada tiene un corte elitista. Apoyar esfuerzos como el del Incan reafirma el compromiso social de la compañía: "Por más que el ballet sea cultura, para mí es además educación y salud. A nivel social buscamos dar ese mensaje de que a todos nos puede pasar".

Por su parte, Alfredo Cantú, director del Patronato del Incan, indicó que este tipo de campañas en un evento emblemático como lo es la gala del BdM, ofrece la oportunidad de llevar el mensaje de la detección oportuna del cáncer a otro sector de la sociedad: "Que no solo la comunicación sobre el cáncer se utilice en espectaculares o en medios masivos, se requieren actos de arte y cultura porque es otro público al que pueda llegar la información necesaria y precisa sobre la problemática del cáncer", apuntó.

El inicio de la Temporada de Otoño 2014 es la presentación oficial de Amarante al frente del Ballet. A decir del director, en su primera función Romeo y Julieta recibió buenas críticas por parte del público.

En tres actos, Katia Carranza (Julieta) transmite con acierto la figura adolescente con la que Johan Fernández (Romeo) representa la tragedia del joven enamorado.

El BdM invirtió casi dos millones de pesos para el montaje. La producción contó con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León.

Romeo y Julieta continuará su temporada en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad, y del 2 al 5 de octubre se presentará en el Auditorio Luis Elizondo.