'Alejandro', a la conquista del FIC

La vida del genial estratega macedonio será escenificada por el Ballet Nacional de Belgrado, que interpretará la coreografía de Ronald Savkovic.
“Los bailarines tienen la misma necesidad de conquistar el mundo con el lenguaje del cuerpo”.
“Los bailarines tienen la misma necesidad de conquistar el mundo con el lenguaje del cuerpo”. (Jesús Quintanar)

Guanajuato

En el contexto del 42 Festival Internacional Cervantino (FIC), el Ballet Nacional de Belgrado se presentará mañana en el Auditorio del estado con uno de sus mayores clásicos: Alejandro, basada en la vida y obra del emperador Alejandro Magno.

La coreografía —que se ha presentado en Egipto, Japón y algunos países europeos— fue hecha por Ronald Savkovic, ex integrante del Ballet de Berlín, quien se acercó a este personaje histórico a partir de la literatura.

"Empecé a leer todo lo que había sobre Alejandro Magno. Después me acerqué a documentales y películas. Me documenté sobre la guerra de Macedonia y Grecia. Llegué a encontrarme en la situación de creer que todo lo leído sobre su necesidad de conquistar el mundo no era cierto", comentó Savkovic.

"Decidí, entonces, crear mi propia versión. Los bailarines tienen la misma necesidad de conquistar el mundo con el lenguaje del cuerpo. Como intérpretes podemos cambiar todas las noches al estar frente al público. Dividí la obra en tres partes: la bélica, con una escena de Alejandro Magno en Babilonia; la amorosa, donde se habla de su vida privada, y otra en la que se entrelaza el ballet con la danza contemporánea alrededor de esta historia", mencionó en conferencia de prensa.

Acerca de la muerte de Alejandro Magno siempre ha habido discusiones, de ahí que Savkovic mencionó que su ballet ha escogido su propio final: "No hay una idea concreta sobre su fallecimiento. Nosotros y el público tenemos la capacidad de escoger el final que queremos y, en realidad, puedo decir que lo único seguro es que siempre habrá una nueva guerra que se va a desatar, como en las que él estuvo presente".

El también bailarín destacó que cada continente, país y región en el mundo tiene una versión diferente sobre la vida y obra del emperador; la única vertiente en común que existe es la necesidad de aprender más sobre su vida y la de experimentar sobre él.

"Lo único que sabemos sobre Magno es sobre su educación, la cual estuvo a cargo de Aristóteles; que su padre fue Filipo y su madre Olimpia; el lado oscuro de Olimpia, la inmensa presencia de Zeus a su alrededor y la necesidad que tuvo de ir a Egipto y Babilonia a buscar la verdad sobre su vida", explicó el coreógrafo.

Tampoco se puede olvidar su turbulenta vida privada: "Alejandro Magno puede ser cualquiera en cualquier parte. La necesidad que tenía de experimentar fue la guía que movió su vida. Vamos a contar nuestra propia versión de él; sin embargo, hasta el último minuto la seguimos cambiando. El teatro vive de momentos, no somos fotos inamovibles. En esta interpretación habrá un Alejandro en evolución. Nosotros cambiamos todo el tiempo".

En el proceso de creación del montaje, el coreógrafo planteó energías y velocidades alrededor de la puesta en escena: "La velocidad mental que tenía Magno era mayor que la de cualquier persona de su tiempo, de ahí el interés por imprimirle a la obra una velocidad diferente", explicó. Lo que se ha creado con la obra y con el Ballet Nacional de Belgrado es un paisaje narrativo y poético que puede transcurrir por la coreografía de manera natural, añadió.

Para Savkovic, en la actualidad hay personajes en la sociedad que tienen la misma necesidad de conquistar el mundo que el emperador: "Lo que nosotros hacemos arriba de un escenario es querer conquistar al público. He tenido la oportunidad de trabajar con excelentes directores y siempre hemos llegado al punto de buscar conquistar a la gente".

Regreso a México

Giorgo Ursini, manager del Ballet Nacional de Belgrado, dijo que esta no es la primera ocasión que la agrupación, fundada en 1868, viene a México: "Estuvo aquí hace 20 años, cuando se estrenó el Auditorio del Estado de Guanajuato, con La reina Margot".

El ballet tiene una historia particular. Fue fundado por Yelena Polyakova, quien se mudó de San Petersburgo a Belgrado, para crear una escuela y una agrupación que más tarde se convirtió en el Ballet Nacional de Belgrado. Posteriormente se fue a vivir a Chile, donde también fundó otra compañía de danza, explicó.

Actualmente 50 por ciento de la agrupación tiene un reparto internacional: Hay bailarines de Rusia, Italia, Japón, Gran Bretaña y Hungría, entre otros, dijo Konstantin Kostyukov, director artístico del ballet.