El Ballet Estatal de Rusia ofreció una emotiva presentación

La segunda parte fue la que más aplausos logró entre un público que se mantuvo atento y casi llenó el Teatro Diana. 
La segunda parte del montaje fue la que más gustó al público.
La segunda parte del montaje fue la que más gustó al público. (Cortesía)

Guadalajara

El viernes se realizó la única función del clásico del ballet Romeo y Julieta a cargo del Ballet Estatal de Rusia en el Teatro Diana. El montaje contó con la música original en pista de Prokofiev y con coreografía de Konstantin Ivanov.

Poco después de las 20:30 horas, se pudo escuchar la estruendosa música aún con el telón corrido, después vino un despliegue coreográfico en el que se pudo apreciar a una gran parte de la compañía en el escenario, que llevó a cabo una coreografía con espadas.

A veces juguetona y, otras, solemne, así fue como la compañía rusa representó la clásica historia de amor trágico escrita por William Shakespeare y adaptada al ballet por Leonid Lavrovsky. La ejecución que el conjunto hizo el viernes fue esmerada y lenta, poco propositiva y sin muchos riesgos.

En la pieza del gran baile de máscaras los trajes eran impresionantes, largos y pesados vestidos clásicos cuyo movimiento reflejaba la luz de los reflectores y emulaban grandes ondas, pero al mismo tiempo hacían que el estilismo de las figuras se perdiera y que los bailarines se vieran inusualmente bajos.

Por otro lado, el número de la pelea de espadas fue uno de los más carismáticos y rítmicos de la noche, realizado con una perfecta sincronía por parte de los bailarines que emularon una emocionante pelea de espadas entre Mercucio y Teobaldo, y posteriormente entre Teobaldo y Romeo. Mientras cargaban los cuerpos de Mercucio y Teobaldo, el telón se cerró con gran tensión dramática para concluir con la primera parte del ballet.

La segunda parte fue la que más logró emocionar a los asistentes que correspondieron con ovaciones. Cargadas de sentimentalismo, las escenas retrataron la tragedia de los amantes: la emulación de la muerte de Julieta y el envenenamiento de Romeo, así como un emotivo baile final con un Romeo convaleciente y una Julieta enamorada a luz baja, antes de la muerte de ambos y los aplausos entusiastas del público.

GPE