Avelina Lésper habló del arte VIP ante una Capilla Tolsá desbordada

Cerca de 400 amantes de las artes plásticas acudieron la noche del martes a la conferencia Arte y Poesía que dictó la colaboradora de MILENIO y curadora de su proyecto artístico.
La Capilla Tolsá del Instituto Cultural Cabañas lució rebasada durante la conferencia que dio la curadora Avelina Lésper la noche del martes pasado titulada Arte y Poesía
La Capilla Tolsá del Instituto Cultural Cabañas lució rebasada durante la conferencia que dio la curadora Avelina Lésper la noche del martes pasado titulada Arte y Poesía

Guadalajara

La Capilla Tolsá del Instituto Cultural Cabañas (ICC) lució rebasada durante la conferencia que dio la curadora Avelina Lésper la noche del martes pasado titulada  Arte y Poesía y en la que se centró en evidenciar la pérdida de la poética en las manifestaciones pertenecientes a lo que se ha llamado como Arte Contemporáneo. La conferencia se dio como parte de las actividades paralelas en torno a la exposición de MILENIO La Poesía Vista por el Arte que aún puede disfrutarse. 

“Retos de profunda comprensión y compromiso es lo que necesita el espectador”, afirmó Lésper, ante cerca de 400 asistentes, al enfatizar la poca la capacidad del ejercicio creativo en la actualidad. “La poesía es generadora de conocimiento, por lo que la creación poética contiene sensaciones, memorias, compromiso del ser con lo que piensa y busca y el riesgo de decirlo de una forma personal, ambigua, secreta pero evidente”, dijo.  

Artistas, curadores, poetas, estudiantes y público interesado en el arte escucharon con atención a la también columnista de MILENIO, quien a través de acérrimos e incisivos comentarios expresó que el arte conceptual está desprovisto de lenguaje poético. Denominado por ella misma como arte VIP (Video-Instalación-Performance), la directora del proyecto artístico de MILENIO mencionó que “los objetos pertenecieron a alguien, lo cual les da una presencia ante las personas por el hecho de que el dueño tuvo injerencia en la historia que alberga ese museo, entonces el objeto cotidiano está implicado con ese conocimiento histórico que nos da una época determinada”.

En esa vía, Lésper recordó que el objeto en sí no adquiere la cualidad de arte, porque el objeto no fue concebido como tal, por ejemplo el escritorio de Freud, o el sillón que todavía se conserva. Entonces si llega un artista, toma el sillón y la mete en una instalación tiene un “valor” porque adquiere presencia ante el público, pero no lo puede convertir en arte porque no estuvo gestado por un artista, el mismo valor simbólico va a seguir siendo el sillón de Sigmund Freud y no arte.  

Respecto a la recontextualización del arte conceptual en el que se ha proclamado detractora, Lésper puntualizó su percepción respecto al valor simbólico en el arte VIP en el que el mercado del arte actual y la sobrevaloración del arte conceptual son característicos de un coleccionista o curador que priva al público de la experiencia estética, por lo que sentimos que “alguien nos quiere engañar, que nos quiere tomar el pelo”, señaló la curadora.

A manera de cierre, se realizó una ronda de preguntas  que Lésper contestó y con ello se ganó los aplausos del público con los que cerró la conferencia.