Editores... ¿en peligro de extinción?

Un 30% de los libros más vendidos en español en Amazon son de autores que se autopublican, según el director de contenido de Kindle para América latina.

México

Jorge Magano solía pensar que la autopublicación de libros era un recurso para perdedores. El escritor madrileño tenía tres novelas impresas con editoriales tradicionales y no le iba mal, hasta que la crisis económica se instaló en su país. Luego descubrió la plataforma de autopublicación de Kindle y comenzó a distribuir sus historias por ese medio. El año pasado ganó el 1er Premio Indie para autores independientes (convocado por Amazon y el diario El Mundo) y su novela La mirada de piedra fue publicada también en papel y traducida al inglés y al alemán.

Según Pedro Huerta, director de contenido de Kindle para América Latina, un 30% de los libros más vendidos en español en Amazon son de autores que se autopublican. La obra escrita se transmite del escritor al lector sin la necesidad de un sello editorial. Tal como sucedió hace algunos años en la industria de la música, los intermediarios se hacen cada vez menos necesarios en el mercado de los libros.

En tierra de autopublicados, el lector es el rey. Magano ganó el concurso de Amazon gracias a las descargas y los comentarios de los usuarios de la plataforma, que determinaron la decisión del jurado. Competía con 700 escritores de 32 países, cuyos textos estuvieron dos meses en línea a juicio de los lectores. Además, de entre toda la oferta de libros del gigante de Internet, el lector puede escoger entre 120 mil títulos en español y más de 2 millones en total. Ninguno cuesta más de 129 pesos y se pueden leer en cualquier dispositivo móvil.

También existen ventajas para los autores que se autopublican. Lo explica Jorge Magano, al teléfono desde Madrid: "En el mercado tradicional el autor se lleva el 10% del precio del libro y hay una liquidación anual. Con el libro digital, el autor fija el precio y se lleva el 70% de las regalías. Es más satisfactoria esta dinámica porque puedes seguir las ventas en tiempo real y Amazon paga cada mes con una puntualidad tremenda".

Los escritores de cualquier género ya no tienen que esperar a obtener los fondos ni la aprobación para que su libro llegue a los lectores. En algunos casos, el editor ha desaparecido del todo. En otros, se ha convertido en un proveedor que los autores independientes contratan para hacer una revisión de su obra. El único filtro que impone la plataforma digital a los libros autopublicados, según explica Huerta, se basa en un criterio de legalidad (no publicarían una apología a la pederastia, por ejemplo).

El director de contenido de Kindle trabajó diez años en el sector editorial tradicional y está convencido que la tendencia de autopublicación en línea continuará en aumento. Pero Huerta cree también que ambos modelos de edición co-existirán, lo mismo que los formatos impreso y digital.

Para Magano, tanto la edición tradicional como la autopublicación tienen sus ventajas y desventajas y en ambas se pueden encontrar buenos y malos libros. Él mismo es lector de algunos autores independientes, como Fernando Gamboa, "uno de los grandes exponentes de la novela de aventuras en España que está triunfando a través de la autoedición", cuenta. 

"En Estados Unidos se han eliminado los prejuicios: los autores consagrados empiezan a autoeditarse porque han visto que es más fácil, que hay un contacto directo con el lector y que las regalías son mejores", añade el madrileño. Por lo pronto, él está cómodo con la combinación de ambos modelos en su obra: "Yo soy escritor y me dedico a contar historias, en el formato no hay tanta diferencia".