Aumentan las amputaciones por accidentes en motocicleta

Norberto Gómez Román sufrió la amputación de la pierna izquierda; ahora es un atleta de alto rendimiento que entrena para participar en los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016.
El paciente ya se reincorporó a la vida laboral y trabaja como taxista en Aguascalientes.
El paciente ya se reincorporó a la vida laboral y trabaja como taxista en Aguascalientes. (Especial)

México

Un accidente carretero en motocicleta durante el cual fue arrollado por un camión provocó que Norberto Gómez Román sufriera a sus 27 años la amputación de la pierna izquierda, además de que casi pierde el brazo y lo abandonó su esposa con todo e hijo.

Gracias a la atención que recibió en el Hospital General de México Doctor Eduardo Liceaga (HGM), Gómez Román no murió, pero el proceso de rehabilitación fue sumamente complicado, sobre todo porque padece diabetes.

“Tenía muchos dolores, por lo que me agarré del deporte para poder mover el muñón y reducir el cansancio extremo”, explicó el paciente, que más de un año después del accidente se convirtió en un atleta de alto rendimiento que nada en mar abierto y ha ganado seis medallas en diversas competencias.

Ahora entrena para participar en los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016.

Peligro sobre ruedas

Su caso llama la atención por varias razones. Una es que la intervención quirúrgica representó para el Hospital General de México todo un reto de rehabilitación, que derivó en la colocación de una prótesis para que el paciente recuperara la capacidad de caminar.

Pero también refleja una realidad nacional: el hecho de que en México hay un incremento de 20 por ciento en los amputados por accidentes en motocicletas, explicó María del Carmen García Ruiz, especialista en artroscopia y medicina del deporte del HGM.

“En los últimos cinco años, de 30 pacientes con traumas múltiples que deben ser amputados, 10 son por accidentes en motocicleta, algo que antes no se veía a tal magnitud... Se trata de una situación preocupante dado que los pacientes deben de ser pensionados por el Issste y el IMSS, lo que representa una carga económica para el país e instituciones”, señaló la especialista.

El accidente de Norberto fue el 20 de diciembre en la carretera federal Cuernavaca-Cuautla, por lo que fue trasladado al Hospital General de Cuernavaca, donde lo diagnosticaron con fracturas expuestas, multifragmentación de tibia y peroné de la pierna izquierda, así como una lesión de ligamentos y neurológica del brazo izquierdo.

Norberto fue trasladado al HGM, donde se llevó a cabo la amputación el 29 de diciembre de 2014.

Ayer su caso fue presentado en el HGM como un éxito, ya que, pese a las severas complicaciones, lograron que el joven se reinsertara a su vida laboral y social, además de que participa en actividades organizadas por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

García Ruiz ha estado en competencias de natación y de lanzamiento de bala y de disco, lo que ha implicado hacer ejercicio cargando 50 kilos en cada brazo, aunque en uno tiene movilidad más lenta por el accidente.

Norberto ya es autosuficiente y mantiene su hogar trabajando como taxista en Aguascalientes, donde reside.

Daño irreversible

“Cuando llegó a nuestro servicio y se le realizó una angeotomografía nos dimos cuenta que no había circulación en la extremidad y que la obstrucción era irreversible, por lo que el único tratamiento en ese momento era proceder a la amputación”, recordó la especialista.

“En el brazo nos enfrentamos con tres lesiones en el codo, con una fractura ósea compleja multi-fragmentada —como si se tratara de un huevo cuyo cascaron es estrellado—, además en tibia y peroné había problemas de ligamento y de nervios. Pero con todo se pudo reconstruir parte del brazo, evitar la amputación”, detalló García Ruiz.

Por ello, dijo, al paciente oriundo de Morelos se le sometió a tres intervenciones, una de ellas en el hospital de Cuernavaca y las dos últimas en el servicio del HGM, donde se logró la osadía quirúrgica de disminuir al mínimo la discapacidad.

“Se le indicó terapia física y rehabilitación en forma inmediata. Es muy importante que todo paciente que ha sufrido un accidente de tal grado inicie la rehabilitación lo antes posible porque, como sucedió con Norberto, sufrió de dolor fantasma provocado por la sensación de tener todavía la extremidad”, agregó García Ruiz.

En conferencia de prensa, Anastasio López Valero, jefe del servicio de ortopedia del HGM, explicó que el caso de Norberto ilustra la forma en la que la diabetes y los accidentes comienzan a afectar en México a gente en edad productiva, de 20 a 30 años.