Aumentan 25% ataques cardiacos en EU con el horario de verano

Según la investigación, el lunes siguiente al cambio aumentan los paros y disminuyen 21% en el horario de invierno.
Si se determinan los días en que se producen, se podría proporcionar mejor atención a los enfermos.
Si se determinan los días en que se producen, se podría proporcionar mejor atención a los enfermos. (Luis Miguel Morales)

Washington

El número de ataques cardiacos aumentó 25 por ciento en Estados Unidos el lunes siguiente al cambio al horario de verano en comparación con otros lunes del año, según un estudio.

Este fenómeno persiste incluso después de tomar en cuenta los factores estacionales, precisaron los investigadores que presentaron el trabajo publicado en la revista Open Heart, del American College of Cardiology, en Washington.

Por el contrario, el riesgo de ataque al corazón se redujo 21 por ciento a finales de año, el martes después de regresar al horario de invierno, cuando las personas tuvieron una hora más de sueño.

“El hecho interesante es que el número total de ataques cardiacos no varía en la semana después de cambiar al horario de verano”, señala Amneet Sandhu, cardiólogo de la  Universidad de Colorado en Denver y autor principal del estudio.

“Pero estos incidentes fueron mucho más frecuentes el lunes después del fin de semana del cambio de hora, para luego disminuir en el transcurso de los días siguientes”, detalló.

Esto podría significar que las personas con tendencia a padecer enfermedades cardiacas tienen un mayor riesgo después de un cambio brusco de horario, reconoce el cardiólogo, que señaló que históricamente los ataques cardiacos se producen las mañanas del lunes.

El investigador explicó que observó los otros días lunes para ver si durante el siguiente al cambio de hora en primavera hubo otros factores o eventos relevantes que pudieran explicar este fenómeno.

El impacto no tan sutil de mover el reloj hacia delante y hacia atrás se observó en la comparación de los ingresos hospitalarios en las bases de datos de los hospitales de Michigan. El estudio examina los ingresos antes del inicio de horario de verano y el lunes inmediatamente después durante cuatro años consecutivos.

Sandhu examinó cerca de 42 mil ingresos hospitalarios en Michigan y descubrió que una media de 32 pacientes tuvieron un infarto un lunes cualquiera; sin embargo, la cifra de personas que padecieron un ataque al corazón el lunes posterior a adelantar una hora el reloj era de ocho ingresados más.

“Con el horario de verano todo esto se ve agravado por una hora menos de sueño”, dijo Sandhu, quien presentó sus descubrimientos en las sesiones científicas anuales de la Universidad Americana de Cardiología en Washington.

El vínculo entre la falta de sueño y los ataques cardiacos se ha encontrado en estudios previos, pero Sandhu dijo que los expertos
todavía no tienen una idea clara de los motivos por los que las personas son tan sensibles a los ciclos de sueño.

“Nuestro estudio sugiere que los cambios repentinos, incluso los pequeños, en el sueño pueden tener efectos perjudiciales”, dijo.

Los investigadores no pueden explicar qué provoca realmente este incremento, pero tienen una hipótesis: “Podría tratarse de una combinación de factores, entre ellos el estrés provocado por el hecho de comenzar una nueva semana de trabajo junto con los cambios en el ciclo de sueño”, dijo Sandhu.

Cualquiera que sea la razón esta observación podría indicar la necesidad de movilizar más personal hospitalario ese lunes. “Si podemos determinar los días en que se producen episodios de ataques al corazón se podría proporcionar una mejor atención a los enfermos”, señaló.

El reloj, por lo general, se adelanta en primavera, por lo que las tardes tienen más luz que las mañanas. Esta medida se aplicó durante la Primera Guerra Mundial para ahorrar energía, pero los críticos cuestionan su eficacia y su utilidad hoy en día.

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El corazón de los astronautas se redondea

El corazón de los astronautas se redondea cuando pasan una larga temporada en el espacio, lo que podría causar problemas cardiacos, según un estudio.

El descubrimiento representa un paso importante en la comprensión de los efectos de la gravedad en la fisiología cardiaca durante los viajes de 18 meses en adelante en el espacio, en la perspectiva de una misión tripulada a Marte, dicen los autores de este trabajo presentado en la conferencia anual del American College of Cardiology, en Washington.

“El corazón no hace tanto esfuerzo en el espacio, lo que puede generar pérdida de la masa muscular”, dijo James Thomas, científico de imágenes cardiacas y ultrasonido en la NASA y autor principal del estudio.

Para esta investigación, los científicos evaluaron a 12 astronautas de la NASA, quienes usaron una máquina de ultrasonido para tomar imágenes de su corazón cuando se encontraban en la Estación Espacial Internacional (ISS), antes y después de su estancia en el espacio.

Las imágenes mostraron que sus corazones se redondearon casi 10 por ciento en condiciones de ingravidez, una transformación similar a la que los científicos habían previsto con un modelo matemático desarrollado para este proyecto.

AFP/Washington

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