'Atzimba' retorna a Bellas Artes

La ópera de Ricardo Castro "reúne todos los elementos para estar en el repertorio de cualquier teatro del mundo", dice Enrique Patrón de Rueda.

México

Para Enrique Patrón de Rueda, Atzimba, obra de Ricardo Castro (1864-1907), "es una ópera mexicana que reúne todos los elementos para estar en el repertorio de cualquier teatro del mundo. Es una obra maravillosa, con grandes momentos orquestales, corales y vocales".

Estrenada en 1900 como zarzuela, Atzimba fue reestrenada en febrero de este año en Durango, tierra natal del compositor, en ocasión del 150 aniversario de su nacimiento. La existencia de la ópera ha sido azarosa. Patrón de Rueda cuenta que se trata "casi de un rescate arqueológico: se estrenó en 1900 y la última vez que se representó en México fue en el Palacio de Bellas Artes, en 1952. Desde entonces no se había presentado porque se perdió la partitura del segundo acto. Por fortuna, el maestro Arturo Márquez reorquestó la partitura y pudimos presentarla en el homenaje".

Patrón de Rueda dice que no conocía la ópera de Castro, salvo el intermezzo, "que es muy famoso y está a la altura del de Cavalleria rusticana y otros intermezzos famosos de ópera. Cuando la fui estudiando, me di cuenta de la importancia de la ópera y de la envergadura de sus arias, especialmente la de la soprano en el primer acto. Como alguien interesado en la voz humana, puedo decirte que Castro hace que se luzcan los cinco personajes de su ópera".

El conductor nacido en Mazatlán asegura que la trama de Atzimba le recuerda mucho a Romeo y Julieta y su amor trágico. "Atzimba es una princesa indígena joven, llena de sueños y anhelos que, en tiempos de la conquista, se enamora de quien no debe: un español. Ahí empieza la trama dramática, pues se trata de un amor que, por las fuerzas que se oponen, está condenado a no florecer".

El trabajo vocal de Atzimba, personaje principal, es muy demandante, asegura Patrón de Rueda. "Al principio tiene un aria llamada '¿Por qué?', con todos los elementos de las grandes arias de las óperas tradicionales. Es muy difícil de cantar, llena de melismas —notas sucesivas que forman un adorno sobre una misma vocal—. Me recuerda 'Casta diva', el aria de la ópera Norma, por la manera que tiene de flotar todas esas frases".

También Jorge de Villadiego, el guerrero español, tiene un momento de lucimiento con el aria donde habla del amor por Atzimba, agrega el entrevistado. "De alguna manera dice que es un amor fatal, con todas las posibilidades de no ser. El coro es protagónico en la ópera desde el principio, lo mismo que la orquesta. Atzimba tiene todos los elementos de una gran ópera. La partitura no es nada fácil, es una orquestación pesada, que de repente recuerda a Gounod. Tiene mucha influencia de la ópera europea de esos tiempos. Hay una parte que se llama 'Marcha tarasca', donde empiezan los destellos de nacionalismo musical, pero en general la partitura tiene mucho la influencia de la ópera romántica europea".

Ópera con imaginación

El director, quien próximamente cumplirá 35 de su debut en Bellas Artes, indica que la dirección escénica de Antonio Salinas, supervisada por Luis de Tavira, "me parece una maravilla. De veras estoy orgulloso de participar en esta puesta en escena, que reúne todos los elementos. Es de una gran riqueza visual, pero además recurre a muy pocos elementos. Demuestra que la ópera se puede hacer con mucha imaginación y con un criterio sólido teatral".

El reestreno en Durango fue un éxito, pues se agotaron las localidades para las dos funciones en el teatro que lleva su nombre, cuenta el conductor. "La reacción del público al final fue fantástica. Trabajar con el Ensamble Coral del Instituto de Cultura del estado de Durango, el Coro de Guillermo Sarabia de Mazatlán y la Orquesta Filarmónica de Durango hizo que mi gusto fuera doble, pues pude ver que, en esa parte de nuestro país, existen los elementos de calidad que nos permiten hacer ópera".

En las funciones del próximo jueves 10 y domingo 13 de abril, a las 20:00 y 17:00 horas, respectivamente, Atzimba estará representada por Violeta Dávalos. Patrón de Rueda considera que "tiene una presencia escénica extraordinaria y, además, cumple con todos los requisitos vocales del personaje. Es una ópera muy difícil de cantar y ella lo está haciendo muy bien. José Luis Duval, que hace el papel del guerrero español también está muy en su papel. Estoy muy contento con todos los solistas. Y qué te puedo decir del Coro y la Orquesta de Bellas Artes: ¡voy a cumplir 35 años de matrimonio de mi debut en Bellas Artes con ellos! Ha sido una relación muy larga y fructífera".

La labor de rescate del patrimonio musical de México es muy importante, asegura Enrique Patrón de Rueda. "Yo aplaudo esta iniciativa y ojalá se sigan rescatando más obras, ¡imagina cuántos tesoros hay escondidos! Me siento muy honrado de estar al frente de esta producción. Espero que haya una iniciativa oficial para que esta ópera se represente en todo el país y en alguna parte fuera de México. Es una digna representante de nuestra música. Ojalá se repita muchas veces".

Reparto

Violeta Dávalos: Atzimba

José Luis Duval: Capitán Jorge de Villadiego

Ana Caridad Acosta: Sirunda

Armando Gama: Hirepan

Guillermo Ruiz: Huepac

Carlos Sánchez: Rey Tzimzitcha

Enrique Patrón de Rueda: Dirección musical

Antonio Salinas: Dirección escénica

Jesús Hernández: Escenografía

Iván López Reynoso: Director coral 3.50%