'Atzimba': amor imposible en tiempos prehispánicos

La ópera se basa en una leyenda tarasca situada en la épocade la Conquista.
El montaje, austero pero funcional.
El montaje, austero pero funcional. (Martín Salas)

México

Presentada como zarzuela el 21 de enero de 1900 en el Teatro Abreu, la ópera Atzimba, del compositor y pianista Ricardo Castro, fue revisada por su autor y estrenada el 10 de noviembre de ese año en el Teatro Renacimiento. En 1928, aunque no se había concluido el Teatro Nacional, que luego sería el Palacio de Bellas Artes, se realizó allí una función. Un cronista de la época escribió: "No tengo la menor idea de cómo fue la representación, solamente recuerdo el cascarón que era el teatro sin butacas, sin decorado interior, pero sí nos hizo impresión el telón y el plafón de cristal".

Como parte de las celebraciones del 150 aniversario del nacimiento de Castro, Atzimba se reestrenó en Durango el 7 de febrero, luego de que Arturo Márquez orquestó el material del segundo acto, que se había perdido luego de presentarse en Bellas Artes en 1952. La noche del jueves volvió al palacio, y aunque ahora no se pudo ver el plafón de cristal porque la escenografía no lo permitía, Atzimba conquistó al público, que contó con butacas cómodas para reencontrase con una de las primeras óperas de un autor nacional.

Atzimba se basa en una leyenda tarasca, situada en la época de la Conquista, en la que una princesa se enamora de un oficial español. Como la intolerancia no conoce fronteras, su amor está condenado. La declaración de amor por la princesa del español Jorge de Villadiego, encarnado por un excelso José Luis Duval, fue saludada con un aplauso generoso, igual que cuando la soprano Violeta Dávalos, como Atzimba, confiesa su pasión por el español.

Atzimba se presentará el domingo a las 17:00 horas, para concluir las únicas dos funciones en el Palacio de Bellas Artes. Ojalá alguien tenga el tino de promover otras funciones para que más público tenga acceso a una de las primeras óperas mexicanas que, cantada en español, tiene mayor efecto.

Para conocer más sobre los avatares de esta ópera, a cuya historia Salvador Novo se refirió como "una especie de Aída tarasca", se recomienda asistir a la charla que hoy a las 12:00 horas ofrecerá Rogelio Álvarez Meneses en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. La entrada es libre; solo hay que solicitar boleto de control.