ENTREVISTA | POR HÉCTOR GONZÁLEZ

Atto Atie: "Si quieres decir cosas importantes hazte escritor, no roquero"

Atto Attie, fundador de Atto & The Majestics.
Atto Attie, fundador de Atto & The Majestics. (Francisco Cañedo)

México

Las 9 de la mañana suelen ser horas impropias para los roqueros. No es el caso de Atto Attie, fundador y front man de Atto & The Majestics. El compositor madruga y rompe los estereotipos del género, al menos en México. Ahora se suma al selecto grupo de quienes escriben algo más que canciones y se estrena como escritor con el libro Miscelánea. El deseo. Ensayos y confesiones (Textofilia).

¿Qué le dio por publicar un libro?, ¿no solo de rock vive el hombre?

Así es. No solo de echar rock uno satisface todos sus deseos. Siempre he sido un ávido lector pero nunca pensé en ser escritor.

¿Cómo músico se siente realizado?

Sí, no he conseguido vivir de mi música, pero a nivel artístico, como compositor, me siento orgulloso de tres o cuatro canciones.

Son pocas…

Sí, creo que la mayoría podría haber quedado mejor. Eso no quita la satisfacción o felicidad que me produce el estudio, los ensayos. Creo que gozo más de las pruebas de sonido que el show en vivo. Durante el soundchek puedes alcanzar la perfección.

¿Pero no se supone que parte del encanto del rock es la imperfección?

Absolutamente, lo que pasa es que es desmadre organizado. A pesar del ruido o la asimetría es importante que se escuche bien, es como los hipsters van despeinados pero con cuidado.

¿Los deseos del músico son los mismos del escritor?

La lectura y la escritura son silencio; la música es goce estético y espiritual. La literatura y en especial el ensayo, me dan un placer cerebral porque pienso en conceptos más que en sensaciones. En las letras de mis canciones nunca he dicho todo lo que me apetecía decir. Si quieres decir cosas importantes hazte escritor no músico de rock o pop.

¿Qué me dice de Dylan, Lou Reed o Leonard Cohen?

Cierto, han dicho cosas profundísimas y divertidas en sus canciones, pero yo no puedo. Bruce Springsteen tiene una claridad y un poder de síntesis increíble para describir las cosas, sobre todo cuando habla de música. No estoy al nivel de eses genios. Mis letras son más atmosféricas y menos descriptivas.

¿Para un roquero es rebeldía escribir un libro?

Sí, en el gremio de los músicos me han cuestionado sobre si en verdad he leído a Schopenhauer. Se piensa que no tenemos ambiciones más allá de sexo, drogas y rock and roll. Creo que nunca había tocado estos temas con mis colegas, siempre hablamos de estudios, guitarras, fiestas… bueno a lo mejor con Sabo sí he hablado de cuestiones más intensas.

¿Pero ese estigma es de los roqueros mexicanos? Acabamos de mencionar músicos con otro bagaje…

Sí, a lo mejor pienso más en el estigma del metalero setentero y ochentero. Gente como los Stones, Mötley Crüe o Metallica: el rockero hedonista que quiera echar desmadre. Por eso el grunge desplazó al metal y al glamm a finales de los noventa.

En México no hay demasiados roqueros que escriban algo más. José Manuel Aguilera, Alonso Arreola, Joselo, Jaime López son garbanzos de a libra.

Es difícil nutrir tantas pasiones. Alimentar la vocación por el rock ya es muy complicado como para adentrarse en otras cosas. En nuestro país es muy difícil vivir de la música. Ahora tengo un proyecto titulado Orquesta 24 cuadros, integrado por gente de rock, jazz, clásica, son virtuosos que se dedican únicamente a su instrumento y apenas la libran.

¿Usted de qué vive?

A lo largo de 30 años el objetivo ha sido vivir de la música, pero no lo he logrado. Soy también promotor musical de un bar donde tocan bandas en vivo.