Atequiza recuerda la noche en que Hidalgo llegó a la Hacienda

En su edición 5, La Noche de las Antorchas logró congregar a decenas de familias que festejaron con una verbena la efeméride y que terminó poco antes de la medianoche.
Se realizó una verbena en la que participaron decenas de familias.
Se realizó una verbena en la que participaron decenas de familias. (Nacho Reyes)

Guadalajara

La noche de las antorchas es una recreación de la llegada del cura Miguel Hidalgo y Costilla a Atequiza un 24 de noviembre de 1810 que se realizó por primera ocasión en 2010 para celebrar el Bicentenario de la Independencia, explica Irma Gomar, directora de Cultura de Ixtlahuacán de los Membrillos, quien comentó que en aquella ocasión le tocó instaurarla a su esposo Javier Solís, quien en esos años era titular del cargo que ahora ella ostenta. 

La recreación de la entrada de las huestes de Hidalgo a la localidad llegó para quedarse y la noche del martes pasado se realizó la edición 5. En punto de las 19:00 horas, un contingente de poco más de 40 personas caracterizadas con disfraces improvisados y armas de utilería algunos a pie y otros en caballos tomaron las calles principales de la localidad y se reunieron afuera de la finca que hoy es el casco viejo de lo que fue una de las haciendas más ricas del occidente y a la que llegó Miguel Hidalgo y Costilla a pedir un asilo que le fue concedido. La escenificación no dura más allá de 30 minutos y se realiza casi sin diálogos, la mayoría de los participantes son integrantes de la Escuela Normal municipal, según dijo Valeria Olmos, estudiante del segundo semestre.

Esos minutos son el inicio de una verbena en la que participan decenas de familias que han preparado con antelación alimentos típicos, agua fresca o café y que se reúnen en torno a fogatas a las afueras del Casco Viejo de la Hacienda para recrear una verbena que se extiende hasta poco antes de la media noche.  

Los tacos de asada acompañados de un café de olla y pan de la localidad, circularon entre chicos y grandes, los cantos nacionalistas o las tonadas que tienen que ver con la revolución fueron recreados de manera festiva por los asistentes entre el barullo alimentado también por música de banda. 

Gomar dijo que se ha convertido ya en una tradición que ya está siendo documentada para que se fije como parte del patrimonio intangible municipal.

Mauro Gómez, delegado, señala que “Atequiza es un municipio de mucha riqueza cultural, aquí estuvo también Pancho Villa y los hermanos Lumiére filmaron aquí. Este tipo de actividades ayudan a reforzar una historia que aquí ha pasado de generación en generación de manera oral”. Es una visión que ratificó Francisco Michel, uno de los cronistas municipales para quien es importante que se siga cultivando. “Atequiza fue el último lugar al que llegó Hidalgo antes de San Pedro y se dirigiera a la Batalla del Puente de Calderón”, señaló mientras Francisco Rojas, Antonio Gomar y Reyes Venegas, también cronistas de Atequiza, asentieron con la cabeza y destacaron que el mayor logro de esta fiesta es que se ha vuelto en un motivo para la convivencia familiar de la localidad.