Arzobispo desalienta reivindicación del Papa Benedicto XIII

Con ello se anulan las esperanzas de la familia González Luna por impulsar la iniciativa desde México, dado que España ha dado carpetazo a la petición.
El cardenal mexicano sugiere convocar a expertos para continuar indagaciones pero lo ve "complicado"
El cardenal mexicano sugiere convocar a expertos para continuar indagaciones pero lo ve "complicado" (Milenio Digital)

Guadalajara

Por ahora, en definitiva, la respuesta es rotundamente negativa al cuestionarle al arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, si colaborará con la familia González Luna la idea de entregar una carta al Papa Francisco en su inminente visita a México. Cuestionado acerca de la rectificación de la iglesia católica en torno a la excomunión el 26 de julio de 1417 de Benedicto XIII por el Concilio de Constanza, el presbítero fue determinante al decir: “no, no, yo les dije que de mi parte no lo consideraba oportuno y estuvieron de acuerdo en el diálogo que tuvimos y ya, ahí quedamos”.


Clausuró toda posibilidad al sostener que no ve que pueda haber una solución inmediata “sobre todo en este momento en la circunstancia del Papa Francisco que querían aprovechar. Tendría que entrar en estudio de historiadores, de dogmáticos, canonistas todo este proceso y yo lo veo complicado”.

Explicó que recibió el documento con el que solicitaron su punto de vista. Al respecto dijo que les hizo la “reflexión de que es un hecho histórico de cierta distancia que implica conectarse en el momento del proceso que se siguió en su momento y hasta donde quedó. Eso no me lo pudieron precisar, hasta qué punto llegó el proceso de aclaración de esta situación histórica”.

Dejó ver un resquicio para encauzar el proyecto al sugerir que “ellos (familia González Luna) deberían arrancar no como de cero esta petición sino conectándose al punto hasta donde llegó el proceso histórico en España de la aclaración de esto. Ellos mismos me hicieron el comentario de que habían investigado en España y que algunos historiadores, y personas autorizadas les dijeron que sobre este tema se hizo lo que hizo en su momento y no había más qué hacer”.

Óscar González Garí, abogado y descendiente del Papa Luna, esperaba apoyo por parte de la iglesia mexicana pues “hasta ahora la estrategia ha sido dejar a la iglesia española que continúe con los trámites de la reivindicación pero ya clavó el pico, es decir, nos acaban de hablar para decirnos precisamente el obispo emérito español Joaquín Carmelo Borobia Isasa”, quien durante trece años estudió el caso para realizar su tesis de teología.

Lo que resolvió fue que “es cosa muerta, ya no va a cambiar la postura de Roma, déjenlo descansar al cabo Dios ya lo juzgó y eso es lo que importa más”. Acorde al investigador “él sabe que es legítimo y no sólo eso sino que es Santo, porque cuando lo saca su sobrino Rodrigo de Luna en 1429 de su tumba su cuerpo estaba incorrupto. Decidió trasladarlo al único lugar seguro para él y para la familia de Luna: el Castillo de la familia en Illueca, en la Comarca de Aranda”.  

González Garí impugna que en el país europeo la investigación se ha realizado con deficiencias porque “no he conocido un pronunciamiento del episcopado español respecto al Papa Luna pidiendo a su santidad, de todos los que ha habido, que esa causa sea revisada y se corrijan los errores cometidos en agravio de Benedicto XIII y de la propia iglesia”.

En España cada año se publican tres o cuatro libros sobre el Papa del Mar, el más reciente Los silencios del Papa Luna, y en México el primer libro con esta recopilación histórica es Aportes y secretos de la familia González Luna a la Historia de México e Hispanoamérica que integra las cartas que se han enviado a través de la Red Jalisciense de Derechos Humanos. 

“No nos recibió  Íñiguez (Juan Sandoval) pero nos dio una carta, y el Cardenal Francisco Robles nos dio una respuesta: ‘no conozco nada de esta historia que ustedes me están contando’”.

Recuerda que el cráneo del Papa Luna está sin enterrar desde hace 600 años localizado en Zaragoza, la capital de Aragón, en la Biblioteca Pública porque no puede estar en una iglesia ni en un camposanto porque está excomulgado. 

Relató que el emperador Segismundo de Luxemburgo o de Romanos, le pedía que renunciara porque es la época del Cisma de Occidente, la época que hubo tres Papas, uno era el Papa legítimo pero la iglesia nunca ha hablado oficialmente prefiere mantener la incertidumbre y dejar las cosas como están”.