Recuerdan a artistas secuestrados con poesía

Como acto de solidaridad, artistas urbanos del sur de Tamaulipas y un colectivo iberoamericano recordaron la desaparición de varios compañeros de profesión.
En la Plaza de Armas de Tampico se dio lectura a poesías de diferentes escritores
En la Plaza de Armas de Tampico se dio lectura a poesías de diferentes escritores (Jesús Jimenez Tapia)

Tampico

Fernando Landeros, Hefté Olivo y Omar Vázquez fueron recordados a un año de su desaparición, pero no solo en el sur de Tamaulipas.

Ángel Hernández, dramaturgo y director del programa Teatro Para el Fin del Mundo, anunció que un colectivo iberoamericano se unió a la causa, cuyos videos testimoniales fueron proyectados en la Plaza de Armas de Tampico, frente a la Presidencia Municipal.

Participaron los colectivos La Fulana Teatro, de Chile; Paréntesis Teatro, de Uruguay; Colectivo Errante, de la Ciudad de México; la narradora María de Petris, de Argentina; Wendy Hall y Rolando Murillo, de Costa Rica; Marís de Murga, Chava Hilarios y Hommy Oligor, de España, quienes respectivamente realizaron proyecto de intervenciones públicas, las cuales de manera simultánea este 30 de julio en sus correspondientes países.

La ceremonia congregó a familiares y amigos de Landeros, quienes en primer lugar escucharon poesías del argentino Oliverio Girondo, de Argentina, del peruano Vicente Huidobro y del mexicano Octavio Paz.

"Fernando Landeros, Hefté Olivo y Omar Vázquez, seguimos esperando su vuelta. Ni un desaparecido más", dijo Hernández.

En entrevista, comentó que también se recordó a Vilma Paulette Ascencio, de Ciudad Victoria, así como al payaso tampiqueño Ave Fénix.

"Es un acto de resistencia ante las desapariciones que se han generado en el país, en donde artistas urbanos han sido víctimas de este sistema de violencia y corrupción, que hemos mantenido como una parte de las tragedias que han aquejado al país.

"Ahora lo importante es tratar de consolidar un acto solidario en donde artistas de todo Iberoamérica se han sumado para que, además de que no pueda ser olvidado, no deba ser repetido en ningún otro momento de la historia. Es un manifiesto vivo de esperanza, de rabia y de clamor por justicia".

Afirmó que las poesías elegidas fueron de autores plenamente referidos hacia la lucha de los pueblos por conservar su autonomía y su libertad de expresión.

"La poesía siempre ha sido la palabra más clara contra la desolación de los pueblos; nos parece que germina en la oscuridad la luz y la posibilidad de que puedan renacer movimientos consolidados en la necesidad de generar un cambio, una transición política en el país.

"Hay una causa pendiente en este gran movimiento nacional que se ha venido emprendiendo contra la violencia y que sigue cobrando sus víctimas, a pesar de que mucha gente se ha sumado a favor de que no suceda más".

Consideró importante la creación de una fiscalía especializada que pueda revisar de manera consciente los casos de artistas urbanos que por el manifiesto libre de su expresión han sido víctimas de la violencia y la injusticia.

Durante la velada multimedia se leyeron, de Girondo, las poesías "Vuelo sin orillas" y "Ejecutoría del miasma"; de Huidobro, "Altasor, Canto 1"; y de Paz, "Acabar con todo" y "Carta de creencia".