Creadores coahuilenses, en vulnerabilidad y abandono

Artistas y creadores reflexionan acerca de lo que el futuro les depara, de las previsiones necesarias para sostenerse en la edad avanzada y la enfermedad, sobre la falta de una pensión. 
Artistas y creadores laguneros deben enfrentar en solitario el tiempo y la enfermedad.
Artistas y creadores laguneros deben enfrentar en solitario el tiempo y la enfermedad. (Especial)

Torreón, Coahuila

Sin un sueldo o salario constante, sin prestaciones, un fondo para el retiro y el acceso a la salud a través de un seguro médico, los artistas coahuilenses, a pesar de sus talentos, están confinados a repetir historias comunes entre sus gremios, enfermar y morir en la miseria.

Si bien existe un impulso innegable en la mayoría de los casos, que se verifica a través de la calidad de sus obras, de no tratarse de un artista consumado, ejemplo de ello la bailarina Pilar Rioja quien goza desde el año 2013 de una pensión vitalicia de 20 mil pesos por parte del gobierno de Coahuila, los creadores en la entidad sobreviven de su esfuerzo personal e intransferible, sorteando el tiempo.

"Vivimos en las nubes, creemos que la creatividad nos hace inmortales y nos volvemos poco previsores. Soñamos con que mañana haremos la gran obra que nos va a sacar de pobres, del anonimato".

"Pero tienes que ser pragmático, empezar a ver números: cuánto vales, cuánto gastas y para dónde vas", apuntó Armando Monsiváis Saldaña, Monsi, caricaturista empeñado a realizar la crítica social desde el año de 1975.

En el ejercicio de la autocrítica Monsi apuntó que el artista debe ser un negocio para si mismo y además debe proyectar su vida en los próximos 10 ó 20 años.

"Ahorita estoy en esa tarea de ahorrar un monto y hoy sé cuánto necesito para vivir 10 años; estoy tratando de juntarlo, en tanto aprendo a vivir con lo más mínimo, comprando vino y libros que es lo que realmente necesito”.
Armando Monsiváis Saldaña

De lo contrario se vive dentro de un estado de flotación e inercia, creyendo que la creatividad dará vida eterna.

"Yo trato de visualizarme así y ahorita estoy en esa tarea de ahorrar un monto y hoy sé cuánto necesito para vivir 10 años, estoy tratando de juntarlo, en tanto aprendo a vivir con lo mínimo, comprando vino y libros que es lo que realmente necesito".

Monsiváis Saldaña explicó que cuando un artista evalúa su condición de vida y trabajo, el choque no se percibe al analizar el rubro de vivienda sino el de la salud.

El artista, acotó, no considera cómo vivirá de viejo, pero el problema es que ni siquiera se vislumbra en una situación de enfermedad.

Ese fue el caso del caricaturista Jaime Pámanes, quien tuvo poco cuidado en sus finanzas y en su salud personal.

Con un diagnóstico temprano de diabetes, la paradoja del caricaturista, después de diezmar su estado general de salud, fue el perder la vista.

La solidaridad no alcanza a impulsar iniciativas de ley

El fotógrafo Flavio Becerra Delgado compartió junto con Monsi los últimos días de Jaime Pámanes y aseguró que junto con el caso del escultor y pintor Raúl Esparza, el del caricaturista se vuelve emblemático para describir el nivel de vulnerabilidad en que se encuentran los creadores.

"De don Raúl Esparza podemos gozar aún obras de gran formato, de regular y buena calidad, pero lo curioso de su caso es que aunque la obra está en plena calle, en Torreón el ciudadano común ni siquiera lo recuerda".

"Y con Jaime Pámanes recuerdo que hubo un gran apoyo que nos mantuvo a Monsi, a Güayo (Eduardo Valenzuela) y a mí, al tanto de sus necesidades".

Flavio Becerra recordó que él tendría unos 20 años de edad y se dedicaba a la caricatura cuando las incursiones a la Torre de Especialidades se volvieron comunes. La diabetes de su amigo llegó al punto de dejarlo ciego aunque recalcó que su ánimo jamás decayó.


"Jaime en su último tiempo hizo tres caricaturas: "Municipio Libre", "Renovación Moral" y "El Hombre Invisible". La primera creo que la hizo antes del período de Carlos Román, la Renovación en el tiempo de Miguel de la Madrid y El Hombre Invisible en alusión a uno de tantos políticos".

"Jaime había perdido la vista pero no el humor y los tres cartones aparecieron en blanco en el periódico La Opinión. Era algo que podía dibujar un ciego, nos decía".

Los amigos del cartonista lo perfilan como un hombre amistoso, solterón empedernido, siempre vivió en cercanía a su madre, una mujer de edad avanzada.

"Nos turnábamos para llevarlo a las consultas, al hospital, a donde necesitara y nos dijera. Lo llevábamos con cierta regularidad al IMSS y en la última vuelta falleció en la Torre de Especialidades. Recuerdo que llegamos una noche Monsi y yo y una enfermera no nos dejaba pasar".

"Ya sabes cómo soy y le estuve diciendo que no le iba pedir permiso para pasar. Cuando entré al cuarto se veía disminuido, parecía que veías a un niño enfermo. Encontré a Jaime consciente y le empecé a hablar. Le pregunté qué necesitaba y me dijo que a un sacerdote. También me dijo: 'Te encargo mucho a mi mamá'".

El agobio entre los amigos de Jaime se hizo palpable. Tuvieron que pedir apoyo a la periodista Bertha Alicia Ochoa quien rápidamente consiguió y llevó al sacerdote. Jaime Pámanes fue atendido en sus necesidades religiosas y dos horas después falleció.

"De su mamá supimos que se fue a vivir con familiares. La pérdida la afectó mucho y su carácter se fue haciendo duro, se llenó de reproches y nos fuimos alejando. Nunca volví a ver a la señora aunque inicialmente algunos conocidos intentamos ayudarla".

"En el caso de Jaime fuimos muchos quienes intentamos apoyar con aportaciones de dinero, como choferes".

"Incluso pensamos en una aportación constante a manera de pitarra pero algunas personas reaccionaron de muy mala manera, dijeron que eran amigos de Jaime, no de la mamá".

Becerra Delgado indicó que después de perder la pista de la mujer, le indicaron unos compañeros que la ubicaron en una foto periodística, como indigente.

"Supimos que el entierro se lo regaló Jorge Serna, el dueño de las funerarias. Jaime tenía tan buen humor que nos enteramos que habían llegado a un pacto".

"Jorge se comprometió a cubrir el entierro si moría primero. Quién sabe qué le ofreció Jaime, pero ya estando muy enfermo se preguntaba qué le daría Jorge, si cajita o cenicero. Serna cubrió los costos de la cremación".

El primer homenaje para Jaime Pámanes se realizó en el Teatro Isauro Martínez, entre divisiones que apuntaban, la actividad había sido promovida por personal de La Opinión.

Flavio Becerra indicó que el motor de la ruptura se activó a pesar de que en el acto participaron incluso integrantes de un grupo de teatro del Tecnológico de la Laguna, con el único objetivo de ayudar.

Bifurcado su interés a la fotografía, Becerra Delgado apuntó que en su caso ha trabajado solamente durante 8 meses para dos empresas. El resto ha sido y es la promoción de su trabajo profesional, motivo por el que debió asumir previsiones.

"La vejez tranquila la garantiza un método de ahorro y pagar tu Seguro Social voluntario. Son 3 mil 500 pesos anuales por el servicio".

"También puedes revisar tu sistema de pensión y Afore (Administradoras de Fondos para el Retiro), aunque en mi caso he durado únicamente 8 meses de empleado en dos sitios laborales. Yo decidí trabajar por mi cuenta. Nunca me ha gustado trabajar para otros en términos absolutos".

Becerra Delgado cierra el círculo recordando una premisa marxista sobre el quehacer del artista. O se termina trabajando para el Estado o dice, se hace obra para intentar colocarla entre la iniciativa privada.

Otra vía que asume kamikaze, es trabajar como burócrata o en cualquier cosa que no le guste al artista con el propósito de sobrevivir, en tanto que desarrolla su quehacer creativo con la fuerza que le quede.

"En México ocurre, o se vuelve burócrata o una fiera vendiéndole a millonarios, o se trabaja en otra cosa para hacer lo que quieras con entera libertad", concluyó al tiempo en que recordó que el compositor Fhilip Glass estrenó obra mientras conducía su taxi porque de eso vivía.

Mientras el cuerpo aguante

En la revisión de las iniciativas de ley para dar protección destaca la Sociedad de Escritores de la Argentina (SEA), que logró en marzo de 2009 hacer aprobar en la ciudad de Buenos Aires una ley de pensión para creadores.

Pensado para escritores de 60 años que no tuvieran pensión, se ideó un sistema que permitió el otorgamiento de un subsidio mensual y vitalicio cuyo monto debía ser igual al ingreso básico de un burócrata.

Replicando iniciativas exitosas de Francia y España, en 2011 insistieron en el otorgamiento de una asignación equivalente a 3 jubilaciones mínimas para quienes acreditaran una trayectoria no inferior a 20 años o el haber publicado 5 libros de creación propia.

En México la protección a creadores o artistas remite de inmediato a los derechos de autor.

Armando Monsiváis Saldaña establece que en la región se vuelve arriesgado apostarle a la solidaridad de amigos cuando se puede pensar en una proyección económica de la vida productiva y apoyarse en derechos sociales.

"Por lo general es a una edad temprana cuando se debe tener conciencia, pero no piensas en eso porque crees que la juventud es eterna y que la creatividad te dará para vivir, hasta que la vida misma te da un primer aviso".

"Por cuestión laboral los autores son por naturaleza libres, no están sujetos ni a sueldos o salarios fijos, eso abona a favor de su obra pero en contra de su futuro social o vejez".

"Lo vimos con Raúl Esparza también porque vivió con muchas carencias, a pesar de que tuvo una vida relativamente holgada al final vivió las carencias de la vejez, las dificultades de la enfermedad y no tuvo la calidad de vida final que pudiera desearse para todos".

Raúl Esparza es el autor del mural que se ubica en la fachada de la Facultad de Contaduría y Administración.

Uno de sus primeros murales se ideó en la década de los cuarenta y se encontraba en el interior de la papelería "El Modelo", que desapareció a inicios del año 2014 tras la venta del edificio.

El pintor y muralista falleció en el año 2000 luego de vivir una enfermedad crónico degenerativa que lo postró en una silla de ruedas.

A diferencia del caso de Jaime Pámanes, Raúl Esparza vivió las atenciones de su esposa, hasta que ella falleció.

"Lo que preocupa es que dentro de este ambiente cultural no esté previéndose la pensión para los artistas viejos".

"Muchas veces se da por acuerdos públicos como el caso de Pilar Rioja que tiene una pensión de 20 mil pesos por parte del gobierno del Estado, pero es Pilar y la trascendencia que tuvo su trabajo".

"No sé si ella hizo patrimonio para vivir de su ahorro o de otro tipo de negocio, pero es un caso excepcional", mencionó Monsi.

Pilar Rioja del Olmo, la mujer que traspasó fronteras con su danza, fue reconocida en los primeros días del mes de agosto de 2013 como Benemérita del Arte por el gobierno de Coahuila, siendo el congreso local el que aprobó la asignación de una pensión vitalicia mensual de 20 mil pesos.

El mismo Armando Monsiváis refiere que tras perder las prestaciones de ley que le otorgaba una empresa, sufrió una semana después un infarto.

De no contar con las prestaciones de la revista Nomádica, su historia tal vez no podría haber sido contada.


"En mi caso particular yo tenía prestaciones pero justo cuando me las quitan me enfermo del corazón, por fortuna había generado la revista Nomádica y a través de ella tengo las prestaciones y fue lo que me salvó".

"De haber estado viviendo exclusivamente de mi caricatura, estaría muerto o en la ruina, son situaciones que se cruzan dentro del infortunio con cierta frecuencia y algunas veces puedes maniobrar", estableció.

Apuntó además que el sistema de salud en México es en suma costoso, lo que orilla a los creadores a quedarse en la ruina en una situación de enfermedad.

"El cuidado de la salud pública que se da en otros países como Canadá, Suecia, Dinamarca, no lo tenemos aquí, donde tú con el simple hecho de ser ciudadano deberías tener derecho a la salud porque el Estado mexicano está tomando parte de tu recurso para devolvértelo en salud".

"En esos países es efectivo porque los niveles de corrupción son mínimos y aquí no, enfermarte es un negocio para los hospitales", afirmó.

Monsi dijo además que algunos creadores resuelven su situación al insertarse en una universidad dando clases, lo que les permite acceder a garantías sociales y un sistema de pensión, o son sus parejas quienes al tener las prestaciones laborales les permiten el acceso a la atención médica.

-¿Hay conciencia entre el gremio respecto a lo que les ocurre?

"No. En mi caso yo era inmortal hasta que estuve a punto de morir, yo sentía que eso le pasaba a todo mundo, pero no a mí".

"Había síntomas, avisos médicos que me hacían ver que debía cuidarme pero esa visión, si tu quieres absurda, poco aterrizada, idealista, soñadora, me hizo descuidarme".

"Ahorita estoy consciente de que tengo días contados y tengo que vivirlos de manera diferente, ahora sí cuido el ahorro y la atención médica porque quiero tener calidad de vida, no quisiera acabar ni ciego ni en silla de ruedas".

En cuanto a la integración de una sociedad que permitiera el impulso de una iniciativa de ley, Monsi refirió que en los gremios el divisionismo se manifiesta de manera abierta.

"La vejez tranquila la garantiza un método de ahorro y pagar tu Seguro Social voluntario. Son 3 mil 500 pesos anuales por el servicio. También puedes revisar tu sistema de pensión y Afore (Administradoras de Fondos para el Retiro)"
Flavio Becerra Delgado

"No hay asociaciones o agrupaciones porque somos egoístas. El artista estimula más su ego que su salud y eso impide muchas veces compartir dificultades para encontrar soluciones en conjunto, ese es un problema eterno".

"No hay una experiencia de unión para impulsar una iniciativa de ley que nos permita tener una pensión para los artistas".

El papel gubernamental

Vistos como un sector social vulnerable debido a que se encuentran fuera del sistema de pensiones, Ruth Idalia Ysais Antuna, directora interina del Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE) indicó que existe compromiso con el objetivo de "darles fortaleza" toda vez que los creadores son considerados por su talento.

"Nuestro compromiso es darles fortaleza porque realmente son personas muy talentosas".

"Debemos tenerlos perfectamente ubicados y apoyados y después de que tengan su creación, canalizarlos: que tengan una escuela formal, o un grupo, o colectivo y dentro de ese marco de formalidad apoyarlos para que su obra se exponga".

"Nos falta tener un sitio o una galería donde ellos puedan exponer y vender su obra porque trabajan para poder comercializarla o, tener un acervo y una parte comercializarla, esa es nuestra responsabilidad", precisó.

-En el plano de los creadores que son bailarines, actores o escritores, ¿cómo apoyarlos?

"Estamos trayendo diferentes diplomados, estamos teniendo conexión con Bellas Artes que es la máxima casa para formación y para poder contactarlos".

"Si es baile, Jaime Hinojosa ha tenido una serie de actividades y si es teatro hemos traído a la Compañía Nacional de Teatro y a una conexión muy importante ahora.