Arte urbano decora centro de Monterrey

El Festival de Expresiones Urbanas Callegenera, organizado por el Conarte, ha impulsado a que jóvenes den color a muros y edificios localizados en barrios como La Malinche y El Nejayote, en el ...

Monterrey

Puede ser la versión más tradicional de las letras y ganchos, hasta llegar a los murales que reflejan alguna escena cotidiana, pero en ambos casos, el arte urbano empieza a tomar las calles del centro de Monterrey.

A poco más de dos semanas de trabajo, el Festival de Expresiones Urbanas Callegenera, organizado por el Consejo para la Cultura y las Artes del Estado (Conarte),  ha contribuido a posicionar la presencia del graffiti entre la comunidad.

La primera semana se trabajó en el barrio El Nejayote, cercano a los Condominios Constitución, con la presencia de ocho creadores, quienes durante siete días estuvieron pintando edificios y bardas del sector.

Mientras tanto, esta semana que concluye se realizó la misma empresa, sólo que ahora en muros del barrio La Malinche, ubicado al poniente del centro.

En ambas experiencias, artistas urbanos han tenido la posibilidad de convivir con los vecinos del sector para aceptar sugerencias, felicitaciones, e incluso críticas hacia su trabajo.

Un caso fue el de Jade, artista urbano de Perú, quien pintó un retrato de doña Magdalena, que aparece acompañada de su chihuahua Milo, en todo lo alto de su domicilio, ubicado en la esquina de Vallarta y Treviño, centro.

“Platicando con ella me pidió que si le podía pintar un retrato y me pareció interesante hacerlo, estuvo de acuerdo en que pintara su casa”, afirmó Jade.

PEDIR ESQUINA

En anteriores ediciones de Callegenera, las actividades de arte urbano se concentraban en la Nave Generadores del Parque Fundidora.

El año pasado, la dinámica cambió y se pintaron 10 estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metrorrey. Para esta edición se buscó llevar el arte urbano a la ciudad, donde convivirá directamente con el graffiti tradicional, los anuncios publicitarios y las pintas de las pasadas elecciones.

“Todos los muros fue ir gestionando uno por uno con sus dueños, tanto con los vecinos, lo cual sí fue un trabajo que implicó muchísimo tiempo”, refirió Luis Alberto Méndez, coordinador de Culturas Populares de la Dirección de Desarrollo y Patrimonio Cultural de Conarte.

A mención de los propios artistas urbanos, en total 20, han sido más los casos de aceptación y aprobación que de rechazo por parte de los vecinos hacia la pinta de los murales.

Grafix y Tow, integrantes del FG Crew, pintaron esta la semana en la parte sur de la Escuela Plutarco Elías Calles. A pesar de ser un sector despoblado del centro, han tenido buenas experiencias con los pocos vecinos que por ahí transitan día a día.

“La gente ha venido a traernos agua, a ofrecernos su vivienda para guardar equipo. Llegan y nos preguntan qué estamos haciendo y nosotros les explicamos sin problema. Han sido más las experiencias buenas que las malas”, opina Tow.

Para Cristóbal López Carrera, sociólogo e investigador del tema, es cierto que el arte urbano está empezando a tener mayor aceptación entre la ciudadanía, pero aclaró que sólo es una línea del amplio espectro que engloba al graffiti.

“Es un proceso que en muchas partes del mundo se está dando, legitimando una línea del graffiti, pero sólo es una, dirigida al muralismo a su versión más refinada y la más visible”, apuntó.