¡Arriba los cineastas del Norte!

Experimentaciones, descubrimientos y mutaciones; tanto en la vida como en el oficio de narrar en la pantalla grande, los une la misma noción

Tijuana

La primavera del cine tijuanense
En las últimas semanas han destacado en la escena internacional, es decir. en festivales de cine como el FIC UNAM, el de la Riviera Maya y en el Festival de Cine Latino en San Diego, California, diversas cintas de factura tijuanense: Los Hámsters, Workers, Debajo del Cuero y Navajazo.

"De un par de años para acá, fue como un 'boom'. Se vino una serie de producciones nacionales o extranjeras pero sobre todo las producciones de tijuanenses realizadas con otras historias sobre Tijuana. Tijuana está mostrando otra cara hacia el exterior, se está contando otra historia. Ya no es la historia negra de las películas que estábamos acostumbrados, ya no estamos viendo esas historias que ya estábamos cansados, la otra Tijuana que no habíamos visto en otras películas", expuso el actor Jesús Padilla.

Hay que voltear a ver a Tijuana
Desde la década de los veinte, la frontera mexicana ha sido escenario de películas y documentales que han retratado la forma de vivir de esta esquina de México.

"La relación con el cine en Tijuana es larga. Desde los años 20 se produjeron muchos documentales de corte turístico promoviendo la región. Luego vinieron los 30, 40 y 50 y grandes realizadores vinieron a filmar en Tijuana, y también ha habido el interés de grandes directores, muchas veces relacionadas con el lugar. Hay talento emergente que está buscando otro tipo de historias, que tiene que ver más con una variedad de una ciudad multifacética como es Tijuana. Autores que buscan historias que antes no han sido exploradas por el cine", comenta Carlos Sarabia, coordinador de la Cineteca Tijuana.

¡Dígale adiós al drama migrante en el cine!
Más que una cámara, más que un equipo de edición, se necesitan otras historias. La benevolencia de la tecnología, la profesionalización de los jóvenes tijuanenses, la primer cineteca descentralizada del Distrito Federal y la presentación de otras historias, son factores para que esta ciudad viva "la primavera cineasta de Tijuana".

"A Tijuana yo creo que más temprano que tarde van a voltear las miradas del mundo y es a lo que hay que aspirar, de que se está haciendo un buen cine y poco a poco hay que cambiar esa idea egocéntrica de que todo se concentra en el DF, también para la distribución, que es muy difícil, la colocación de las películas en las salas comerciales, que es la gran bronca. Poco a poco Tijuana se va a convertir en un centro cinematográfico muy importante", expone Ángel Norzagaray, actor de "Los Hámsters".

"Todo sucedió porque hay dos tipos de cine en Baja California: el tipo de cine que vienen las productoras grandes a contratar gente, mano de obra y los estudios, y el tipo de cine de gente que tiene un discurso. Estos directores que están generando sus películas independientes, que no tienen ningún apoyo del gobierno, y hay mucha gente que dijo 'yo quiero hacer cine'", comentó el cinefotógrafo Alejandro Montalvo.

Atrás quedaron el narcotráfico y los migrantes; los cineastas del norte se humanizan y comparten emociones que se pueden sentir en cualquier huso horario.

Existen varias películas que han colocado al cine tijuanense dentro de la cartelera nacional e internacional, entre ellas "Workers" de Pepe Valle; "Los Hámsters", de Gil González Penilla, y "Navajazo", de Ricardo Silva.

Las tres son de bajo presupuesto y resultado de una nueva generación de cineastas, ganadoras de premios en festivales nacionales y alrededor del mundo.

"Hacerlo como muy instintivo...cuando tú vas a estos festivales te das cuenta que Tijuana no es ni México ni Estados Unidos sino como que lo visualizan y hay un imaginario de Tijuana y es un laboratorio. El atractivo era una película de Tijuana y es una cinta de 2 mil dólares", explica Silva.

Alguien tiene que hacer algo...
Cierto es que hay un boom en la realización de documentales, series web, largometrajes sobre Tijuana y los tijuanenses; sin embargo, los mismos creadores reflexionan sobre este momento y comentan que alguien tiene que hacer algo: coordinar esfuerzos para la distribución de sus filmes, continuar auto-empleándose. Si no, llegará el caos.

"Esta generación ha sido porque ha habido escuelas que se han dedicado al cine. Las instituciones tienen que emplear a estas personas, las personas tienen que trabajar, y empiezan a hacer películas. Vamos a empezar a ver series, vamos a ver documentales, una proyección del 200 por ciento de lo que se hizo este año y alguien tiene que hacer algo, si alguien no lo organiza va a ser un caos", añadió.

En México se producen 87 películas al año, de las cuales 7 son de Baja California, segundo estado que hace más cine.