Arquitectos piden que se revalore la Ruta Escultórica

Los urbanistas César Rodarte Rangel y Juan Ignacio Barragán Villarreal señalan que se debe solucionar el abandono que presenta este proyecto.

Monterrey

Se inauguró con “bombo y platillo” en septiembre de 2009, y en menos del año un huracán le pasó, literalmente, por encima.

Así se podría describir rápidamente la historia de la Ruta Escultórica del Acero y el Cemento, mega proyecto emprendido por el ex gobernador Natividad González Parás, y que le costó al estado 44 millones de pesos por las ocho piezas artísticas que la conforman.

En septiembre se cumplirán cinco años de la inauguración del proyecto, con siete esculturas ubicadas sobre el lecho del río Santa Catarina, más una en el Parque Fundidora, y desde los daños ocasionados por el huracán Alex la Ruta destaca por su abandono.

MILENIO Monterrey entrevistó al arquitecto César Rodarte Rangel, hasta el viernes presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, y al urbanista Juan Ignacio Barragán Villarreal, presidente de la Sociedad de Urbanismo, Región Monterrey, y ambos expusieron sus puntos de vista sobre qué hacer con la Ruta Escultórica del Acero y el Cemento.

SOBREVIVIENTE

Cuando se pronosticó el arribo del huracán Alex a principios de julio de 2010, se pensó lo peor para la Ruta Escultórica.

Esto porque las obras Luna, de Óscar Niemeyer (Brasil); Desafío, de Ahmed Nawar (Egipto); Evanescencia, de Albert Paley (Estados Unidos); Destino, de Bruce Beasley (Estados Unidos); Nube, de Jorge Elizondo (México); Mirada, de Josep María Sirvent (España), y Torsión 4, de Julio Le Parc (Argentina) se ubican en el lecho del río Santa Catarina, el cual se desbordó.

“Lo más relevante es que sobrevivió sin ningún problema al paso del huracán Alex, lo que nos dice que están muy bien construidas”, comenta Juan Ignacio Barragán, ex titular de la desaparecida Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León.

Las siete esculturas resistieron el vendaval, más Serpiente del Eco 1 de Matías Goeritz (Alemania) ubicada en el Parque Fundidora, pero quedaron desamparadas pues desde entonces el Gobierno del Estado no ha formado un programa de rescate al proyecto.

El principal daño del huracán fue que prohibió a las esculturas el sistema de iluminación particular que les daba otra imagen por las noches. Además la accesibilidad a las esculturas hoy en día es tan limitada que difícilmente alguien puede acercarse a ellas con seguridad.

¿QUÉ HACER CON ELLA?

El arquitecto César Rodarte Rangel indica que este tipo de paseos, cuando no se les da el mantenimiento adecuado, terminan por perder el interés artístico por el cual se construyó.

Esta no es la primera ruta de esculturas que se levantó en la ciudad. Anteriormente existía un proyecto similar que iniciaba con Homenaje al Sol, de Rufino Tamayo, en avenida Constitución y culminaba con La puerta de Monterrey, de Sebastián, rumbo a la salida de Santa Catarina. De ese proyecto hoy sólo queda el recuerdo.

“Si a las piezas no se les da mantenimiento empiezan a perder su interés artístico”, expone Rodarte.

En su opinión, la recuperación de la Ruta debería pensarse seriamente tomando como experiencia lo sucedido en 2010 con el desbordamiento del río Santa Catarina.

“Debe pensarse si se debe colocar un muro de contención que las ayude ante la inundación. Habría que pensarlo si es necesario reubicarlas, eso tiene que hablarse con los artistas. Es un tema a analizar seriamente”, mencionó Rodarte Rangel.

Para Barragán Villarreal, la recuperación de las esculturas debe plantearse una vez que los trabajos de canalización en el río terminen, situación que la Sociedad de Urbanismo ya ha planteado al Gobierno Estatal.

Señaló no sería conveniente reubicar las piezas, aunque sí habría que plantear un proyecto especial para Mirada, una vez que perdió su concepto estético al cambiar el flujo vehicular por la avenida Constitución.

“La única pieza que sí perdió un poco su importancia es Mirada al cambiar el flujo del bulevar Constitución pues ya no se ve el cerro de La Silla y perdió su impacto visual”, refirió el urbanista.

Ambos especialistas coincidieron en que la Ruta Escultórica del Acero y el Cemento ya forma parte del paisaje urbano y del patrimonio artístico del estado.

“Es un proyecto que sabemos debe de revalorarse, merece la pena”, comentó Barragán.

El arquitecto César Rodarte expuso que es necesario reunir a las diferentes asociaciones de urbanistas para proponer soluciones con respecto a este proyecto.

RODEADA DE POLÉMICA

Tras su presentación previa al Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, la Ruta Escultórica del Acero y el Cemento causó polémica entre la comunidad cultural y política del estado.

Primeramente porque el proyecto de inspiración artística y de esparcimiento le fue asignado al artista mexicano Sebastián, al que se le consideraba el escultor favorito del ex gobernador del estado, Natividad González Parás.

En un comienzo se manejó un presupuesto de 15 millones de pesos, pero conforme se dieron los retrasos los montos aumentaron. Al final la Ruta costó 44 millones de pesos.

Su inauguración se retrasó dos años pues se prevía concluirla para el Forum de las Culturas. No fue hasta septiembre de 2009 cuando quedó lista.

Después de sobrevivir al huracán Alex, las piezas están abandonadas con muestras evidentes de corrosión y graffiti, o rodeadas de la maleza propia del río Santa Catarina. (Gustavo Mendoza Lemus/Monterrey)