“Lo que se busca es que sea un encuentro entre personas”

El Encuentro y Festival de Circo del Norte abarca actividades en Torreón y Gómez Palacio, tanto en foros cerrados como los teatros Nazas e Isauro Martínez y en los públicos como Moreleando.

Torreón, Coahuila

Para su quinta edición, el Encuentro y Festival de Circo del Norte busca consolidarse como un referente nacional.

Arnulfo Reveles, gestor y miembro del equipo organizador, habla en entrevista para Milenio Laguna sobre las dificultades de mantener esa actividad por la cerrazón de las dependencias convencionales, además de las puertas abiertas en otros lugares.

Explicó que en esta ocasión lograron darle un giro diferente, porque el proyecto resultó beneficiado por una beca y algunas instituciones educativas, así como empresas quisieron sumarse.

"Ha sido muy difícil porque el artista circense es visto raro, porque anda mal vestido, pelones o con rastas. No nos toman en serio”. 

El encuentro abarca actividades en Torreón y Gómez Palacio, tanto en foros cerrados como los teatros Nazas e Isauro Martínez y en los públicos como Moreleando y el Paseo Colón.

También el doble de talleres que en ediciones anteriores, entre ellos de clown, malabares, mástil chino, juego escénico, trapecio y telas.

"Lo que se busca es que sea un encuentro entre personas y no únicamente cirqueros, es decir, que aunque llegue alguien a tomar un taller para divertirse y conviva con nosotros. Eso nos sirve para aprender de las visiones de otros", afirma.

Las actividades tendrán lugar del 9 al 11 de abril y los interesados en conocer más pueden ingresar a la página de facebook: Encuentro De Circo del Norte.

¿Por qué apostarle a la difusión del arte circense?

"Las artes circenses vienen desde la antigüedad (desde los romanos), pero hace 20 años con el Circo del Sol retomó el auge porque fue reinventado".

"Esto consta en enlazar las disciplinas y mezclarlas para que quede un producto más teatral".

"A nosotros nos empieza a llegar esta espinita y la comenzamos a desarrollar porque nos dimos cuenta que podemos llegar a muchos lugares".

"Y con esto creamos lo que nosotros queremos, además de estar con la gente y compartir conocimiento mediante una sonrisa, un susto o una impresión, porque puede salirse de sus problemas y hacer reflexiones".

¿Cómo ha sido mantener el encuentro durante cinco años?

"Ha sido muy difícil porque el artista circense es visto raro porque anda mal vestido, pelones o con rastas".

"No nos toman en serio y hemos aprendido que nosotros tenemos que hacernos fuertes por medio de nuestro núcleo y de la gente que vamos conociendo en la misma vida y trabajo".

"Pedimos apoyo a los amigos que vengan y les retribuimos de alguna forma. Otra cosa que complica esto es conseguir el dinero y la mayoría sale del trabajo que vamos desarrollando a lo largo del año".

"En esta quinta edición decidimos consolidarnos y fuimos a buscar más apoyos. Metimos un proyecto en el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), lo aceptaron y el dinero que salió de ahí más que para pagar honorarios será para comprar cosas o equipo que nos pueda servir para las presentaciones y talleres".

"También comenzamos a ir a algunas empresas y nos van apoyar, además de que varios colegios se sumaron".

¿Pudiera decirse que en ciertos casos hay más apertura de la iniciativa privada y las escuelas?

"Es lo que sucede. Imagino que ellos no tienen que seguir ciertas reglas institucionales y ellos ponen las propias".

¿Qué ha significado la quinta edición?

"Para esta última edición le hemos invertido un año y medio de trabajo y organización, hemos tocado muchas puertas y otras más las han cerrado".

"El circo es una técnica muy difícil y tiene que tener mucho rigor, pues por un día que la dejes de hacer puedes perder la fuerza y le debes dedicar hasta ocho horas diarias de trabajo".

"Esto se trata de hacer lo más difícil y que el público piense que cualquiera lo puede hacer.

"El artista circense tiene que hacer el truco más complicado de la forma más sencilla".

Por la experiencia que han tenido en los encuentros anteriores, ¿cómo ven a los cirqueros laguneros los de otras partes del país?

"Se llevan una impresión y les gusta. En el norte somos más agresivos por decirlo de una manera y tenemos un clown muy excéntrico e irónico".

"Al ver los compañeros el trabajo de nosotros les gusta y es lo que queremos lograr, compartir conocimientos y lograr nuestra propia metrología de hacer las cosas".

Resulta frecuente ver en la calle cada vez a más personas que realizan sus actividades y pareciera que resulta algo todavía más fácil que la impresión que buscan dar, ¿cómo lo ha tomado la gente de La Laguna?

"La gente no sabe de lo complicado y lo fácil. Lo ve y al verlo es una magia, porque te deja con la boca abierta, cuando realizas un acto en la calle o en el teatro, muchas de las veces la gente lo toma como un regalo".

"Ver un espectáculo en la calle es muy divertido y te lleva por mundos en que no has pensado estar".

"El artista circense tiene que hacer el truco más complicado de la forma más sencilla. El circo es una técnica muy difícil".

"Se divierten y al final, aunque no te conozcan, se acercan a agradecerte. Hubo un tiempo en que varias personas realizamos un acto simultáneo durante un año, viajamos y vivimos de eso".

"Al terminar volteas a ver a la gente y ver una plaza con cientos de personas resulta mágico".

"Una señora religiosa se acerca y te quiere dar su bendición, la gente de repente hace un click y pasa esto".

La admiración y reconocimiento público se tiene, pero ¿qué tan fácil o complicado es poder vivir de esto?

"Para un artista es doblemente complicado, porque se le toma como el renegado por el aspecto excéntrico con que nos ven".

"Uno se va buscando sus medios, nosotros hacemos calle y cuando lo hacemos pedimos una retribución voluntaria".

"Se trabaja dando espectáculos de una forma más profesional y vamos haciendo producciones. Es complicado, pero no imposible".