Armas y Letras, 70 años de fomentar debate y reflexión

Para festejar su aniversario, la revista universitaria entregará reconocimientos a editores y ex directores este jueves en el Colegio Civil Centro Cultural Universitario a las 19:00.
La primera publicación de Armas y Letras.
La primera publicación de Armas y Letras. (Especial)

Monterrey

La revista Armas y Letras cumple siete décadas en pie de lucha, fomentando espacios para la reflexión y filosofar en tiempos de la inmediatez de las redes sociales.

Lo que nació como un boletín de cuatro páginas bajo la dirección de Raúl Rangel Frías, hoy es un eslabón demasiado vivo para el panorama erosionado de suplementos y secciones culturales en la región.

Tras un periodo cercano a los 20 años en que la revista no circuló, en 1996 la UANL retomó la tradición literaria que respaldaron intelectuales como Alfonso Reyes, José Alvarado y el propio Frías.

"El hecho de que la revista esté en pie de lucha no debe verse como una supervivencia de un objeto arcaico, no, al contrario, que seamos los únicos y falten suplementos culturales no es algo bueno", expone Ricardo Covarrubias, actual director de Armas y Letras.

Este jueves será día de festejar los 70 años de Armas y Letras. El Colegio Civil Centro Cultural Universitario (Washington y Juárez, centro) será el marco para la entrega de reconocimientos a editores y ex directores de la revista, así como de la inauguración de la exposición Museo de papel. Armas y Letras y las artes visuales (2004-2013).

La cita está programada a las 19:00 horas.

La palabra es vital

El primer debate propiciado por la revista universitaria lo propuso Alfonso Reyes. El Regiomontano Universal cuestionaba que una publicación de la Universidad antepusiera la fuerza (Armas) a la razón (Letras).

Raúl Rangel Frías lo expone en el editorial de la primera publicación aparecida en enero de 1944, y lo secunda con el texto "Del famoso discurso sobre las armas y las letras que hizo Don Quijote".

"Las armas y las letras tienen que ver, obviamente, en El Quijote, y ahí lo que Rangel Frías nos está diciendo que la palabra es vital, es sustancial al concepto de la universidad", refiere Covarrubias, ensayista y traductor.

A lo largo de los años la revista ha contado con plumas tanto locales como nacionales, pues si bien es una revista de la UANL, sus páginas han estado abiertas al debate.

Sólo en dos periodos se ha dejado de publicar Armas y Letras: de 1970 a 1973, y el periodo más largo de 1977 a 1996.

A decir de Covarrubias, los dos periodos en que no se editó la revista cultural dan cuenta que la historia misma de la Universidad tampoco ha sido sencilla.

"La revista no ha tenido un paso constante o regular. Ha tenido sus obstáculos pero la Universidad lo ha resentido. Con esto podemos constatar que la Universidad no ha tenido una vida de Jauja, sino que hubo luchas y contratiempos", recuerda

Con todo, la revista se ubica en la actualidad como una oportunidad de fomentar el diálogo, la reflexión y proponer cuestiones filosóficas en tiempos de inmediatez, relatividad y velocidad informativa.

Además hoy se integra por un grupo de jóvenes editores y escritores que dan un respiro de actualidad a la revista.

"Hoy cuando las cosas suceden prácticamente ya se están comunicando. Hace falta otra cosa, la reflexión, el meditar las cosas, el filosofar sobre las cosas y eso no puede hacerse a las carreras, para eso se requiere reposo y tranquilidad, función que cumple la revista".