Anuncia INBA homenaje nacional a Diego Rivera

Cristina García Cepeda anuncia para el próximo año exposición, publicaciones, mesas redondas y muestras internacionales.
Elena Poniatowska, Guadalupe Rivera Marín y la titular del INBA.
Elena Poniatowska, Guadalupe Rivera Marín y la titular del INBA. (Juan Carlos Bautista)

México

Reconocer el esfuerzo de Diego Rivera por preservar el legado prehispánico, no solo su aportación a la historia del arte universal, propuso su hija, Guadalupe Rivera Marín, en el marco de la ceremonia por el 58 aniversario luctuoso del artista, que tuvo lugar en la Rotonda de las Personas Ilustres en el Panteón de Dolores.

Esta petición la hizo porque en 2016 se cumplirán 130 años del nacimiento del muralista mexicano; en ese sentido dijo que Diego Rivera siempre estuvo preocupado por difundir y preservar el pasado indígena, a tal grado que coleccionó más de 25 mil piezas que actualmente "se encuentran en el Museo Anahuacalli sin ser exhibidas.

"Debemos hacer un esfuerzo para una gran celebración en todo el año en homenaje a Diego Rivera, y eso lo digo directamente a Maraqui (María Cristina García Cepeda, directora del INBA) y a Magdalena (Zavala, coordinadora de Artes Visuales del INBA). No es fácil que la memoria de una persona sobreviva 130 años, pero si uno va a cualquier parte del país la gente sabe quién es Diego Rivera, la gente lo quiere y piensa que fue un gran mexicano porque luchó para que siguiéramos manteniendo vivas nuestras raíces, nuestro pasado. Nuestro sentido íntegro de la cultura indígena lo reveló cuando construyó el Anahuacalli porque quería un lugar donde poner su colección de arte prehispánico, que es la más grande que una persona haya reunido: tiene 25 mil piezas. ¿Dónde están? Almacenadas".

Guadalupe Rivera Marín reiteró que al pintor no solo se le admira por la genialidad con la que nació, "aunque sabemos que entre los muralistas del mundo, él es el primero, pero eso no es suficiente porque también merece un gran reconocimiento en el rescate que hizo de las culturas prehispánicas".

Recordó que Rivera sabía la historia indígena de México y poseía una memoria increíble, "pero, insisto, una de sus grandes virtudes fue traer a nuestro tiempo la sensibilidad de las culturas indígenas. Siempre manifestó preocupación porque no perdiéramos nuestras raíces y porque no nos dejáramos influir por Estados Unidos".

Elena Poniatowska, quien acompañó a Rivera Marín, dijo que sería importante exhibir las piezas de la colección de arte prehispánico del Museo Anahuacalli, tal como lo propone la hija del muralista.

"Hacer una gran exposición y hablar que él era un gran conocedor de nuestro pasado prehispánico es un encargo para el INBA".

Fideicomiso

Ante tal petición, la directora del INBA se comprometió a realizar un gran homenaje al muralista mexicano, el cual iniciará a partir del segundo semestre de 2016, con una gran exposición retrospectiva, mesas redondas, publicaciones y la actualización de su catálogo razonado, e incluso adelantó que habrá muestras internacionales para recordarlo.

Luego de haber montado guardia de honor ante los restos de Diego Rivera, Hilda Trujillo, directora del Museo Anahuacalli, aclaró que no son 25 mil piezas las que se tienen en custodia sino más de 50 mil, de las cuales solo 2 mil están en exhibición. Si no se muestran al público, como lo pide Guadalupe Rivera Marín, es porque el propio artista dejó asentando en un fideicomiso que las piezas no podrían salir ni para su restauración.

La única vez que se exhibieron, Diego Rivera las expuso en el British Museum y en Bellas Artes. Aunque ha habido excepciones: el anterior director del INAH, Alfonso de Maria y Campos, hizo los trámites para que algunas piezas se exhibieran en el extranjero, en la exposición Dioses del México Antiguo.

"Ahorita las están pidiendo para una exposición de Picasso y Diego en Los Ángeles, pero quiero aclarar que quien puede moverlas es el INAH".