Antonio Malacara presentará el Atlas del Jazz Mexicano

El periodista documentó, en conjunto con músicos y especialistas, la discografía del jazz producida en el país. La presentación será el miércoles en el Palacio de Bellas Artes.
Antonio Malacara paresentará el Atlas del Jazz Mexicano
Antonio Malacara paresentará el Atlas del Jazz Mexicano (Xavier Quirarte)

Ciudad de México

Documentar la discografía jazzística que se ha producido en nuestro país movió al periodista Antonio Malacara a conformar, con la amplia colaboración de músicos y melómanos, lo que hace unos años denominó 'Catálogo casi razonado del jazz en México'. El libro contiene una colección de 622 portadas de discos y algunos casetes editados desde 1948 a la fecha, donde abundan las sorpresas.

Desde entonces la escena del jazz en nuestro país ha crecido sustancialmente y, al contrario de como ocurría hace algunos años, que se limitaba a la Ciudad de México, se ha extendido a prácticamente toda la república.

Para comprobarlo basta echar una mirada al 'Atlas del Jazz en México', el libro más reciente de Antonio Malacara, que abarca buena parte de los esfuerzos que llevan a cabo en los estados. La obra, que cuenta con la colaboración de varios músicos, promotores y periodistas, se presentará el próximo miércoles a las 18:45 horas en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En el boletín de prensa del INBA se advierte que "con una trayectoria profesional de cuarentaidós años escribiendo para radio, televisión y prensa escrita; y con una docena de libros publicados, el columnista presenta su más reciente publicación en la que, con apoyo de músicos, catedráticos e investigadores de todo el país, da muestra de que la música de jazz no sólo se escucha sino que se crea en cada uno de los estados".

Al explicar la génesis de su obra, Malacara ha dicho que, por su trabajo de difusión de esta música a través de sus libros anteriores y su columna periodística, "los músicos me pedían contactos con los promotores y los productores que pudieran interesarse en su trabajo, mientras que los funcionarios y los promotores me pedían el teléfono de este o aquel músico. Sabía yo desde hace buen rato que hacían falta uno o dos directorios para distribuirlos por todos estos lados. Pero para que esto no se quedara en la sección amarilla del jazz nacional, le pedí a los cuates que escribieran algo sobre el jazz en sus respectivos estados y, como sucede en casi todos los libros, éste fue creciendo y tomando sus propias decisiones y sus propias rutas...".