Antón Lamazares expone por primera vez en México

El artista español presenta la muestra 'Alfabeto Delfín' en el Centro Cultural de España.
El pintor Antón Lamazares
El pintor Antón Lamazares (Raúl Campos)

México, D.F.

Ayer fue inaugurada en el Centro Cultural de España en México la exposición 'Alfabeto Delfín', del artista plástico español Antón Lamazares, la cual es su primera exhibición individual en México, compuesta por una selección de 33 cuadros realizados en los últimos tres años. La muestra ha sido curada por Manuel Blanco, catedrático de la Escuela de Arquitectura la Universidad Politécnica de Madrid.

Lamazares plasma, en materiales como el cartón y la madera, textos poéticos escritos con un alfabeto de su propia creación, donde se hacen presentes elementos autobiográficos y símbolos vinculados con la construcción cultural de distintas sociedades, como la madre y ciertos emblemas de la cristiandad, con los que busca transmitirle al espectador su propia visión del mundo. “Su mundo a la vez culto y rural, tiene raíces en el campo gallego, y en la mejor literatura” explica Blanco.

“Aquí hay una gran parte de su vida, de su memoria y de todas las cosas que le han influido. Yo encuentro que Antón Lamazares puede ser un pintor muy bien entendido en México, porque tiene esa intensidad en el color, en la técnica, textura, que tiene gran parte del arte popular y la memoria estética mexicana” añade el curador en entrevista con MILENIO.

“Me he propuesto anchear el concepto de pintura y he tirado por este camino de jugar con la palabra; por ejemplo, en muchas profesiones, la gente, para que no le entiendan en el mundo doméstico, se inventa su propia jerga, y yo me he inventado la mía para darle y abundar en el misterio de la pintura”, comenta el artista.

Su obra posee una gran cantidad de niveles de lectura, ya que en ellas se fusiona el lenguaje plástico con el escrito; el texto posee el papel protagónico dentro de las pinturas, y este, a su vez, se encuentra en armonía con las texturas, los colores y la composición.

“Yo soy de los pintores que consideran el soporte como la base importante de la pintura, ya que esta se comporta diferente dependiendo de donde esté. A mí me gusta el cartón porque me permite trabajar como lo hace un campesino: dañarlo, pisarlo. Me comunico bien con él, al igual que con la madera. Es una relación sentimental y práctica”, añade Lamazares en conversación con MILENIO.

Pinturas como poemas cortos

Blanco explica que los escritos dentro de la obra de Lamazares tienen la misma capacidad de vocación que un poema corto, ya que muchas veces la poesía trata de recrear imágenes: “La poesía no es visual, es intelectual; la pintura es intelectual pero visual, más compleja. Y el espectador, cuando logra descifrarlo a través de esos símbolos que él ha escrito, logra entender lo que él ha querido inducirle”.

El español, amante del arte precolombino, considera al arte primitivo como una de sus mayores influencias, al igual que a figuras como Joan Miró, Manolo Millares y Antoni Tàpies. “Lo más cercano a lo que puede estar mi pintura son las estelas antiguas, como las egipcias y las mayas. Es un concepto de abstracción simbólico que yo, en este caso, llevo por medio de la palabra. Todo esto, que parece farragoso, no lo es tanto”, afirma.

El trabajo de Lamazares está representado en colecciones como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo Marugame Hirai de Japón y el Centro Gallego de Arte Contemporáneo de Santiago de Compostela, entre otros. Ha trabajado en Nueva York, París y Berlín. Asimismo, ha expuesto en Europa, América Latina y Estados Unidos.

“Tengo mucha curiosidad por ver qué va a pasar con la obra de Lamazares después de que ha visitado México, porque es su primera vez aquí. Pero en un país donde hay artistas como Gabriel Orozco y Damián Ortega, me da la impresión de que su obra va a ser muy bien entendida”, concluye Blanco.

'Alfabeto delfín' estará exhibiéndose en la la Sala Donceles del Centro Cultural de España en México hasta el 5 de abril del próximo año.