Analizan rastro de los primeros pobladores de NL

En los límites de los municipios de Sabinas Hidalgo y Villaldama existe el sitio arqueológico llamado La Morita y que ha sido catalogado por los especialistas como el “vestigio histórico más ...
O En una de las cuevas se hallaron artefactos y huesos humanos y de animales.
En una de las cuevas se hallaron artefactos y huesos humanos y de animales. (Especial)

Monterrey

Los primeros pobladores de Nuevo León no fueron los españoles y portugueses que llegaron a partir del 1500, pues la evidencia señala que por miles de años el humano ha caminado estas tierras.

Hace semanas se dio a conocer el descubrimiento de una osamenta al fondo de un cenote de Yucatán. Por su antigüedad, calculada en 12 mil 900 años, se dijo que es el habitante más antiguo de México del que por ahora se tenga registro.

¿Y qué tan antigua es la presencia humana en Nuevo León? A decir de los especialistas, estamos más o menos por esa misma cifra.

En los límites de Sabinas Hidalgo y Villaldama existe el sitio arqueológico llamado La Morita (uno de los más de mil sitios que tiene Nuevo León) y que ha sido catalogado como el “vestigio histórico más antiguo” del estado.

Hace poco más de diez años especialistas del centro regional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Nuevo León hicieron excavaciones en una de las cuevas y hallaron artefactos y  huesos humanos y de animales con una antigüedad estimada de 11 mil 500 años.

El investigador Moisés Valadez Moreno pone especial énfasis en La Morita, un sitio conformado por cuevas y abrigos rocosos, destacando que la importancia del sitio es que ofreció “miles de artefactos” bajo la tierra y no a nivel de piso como en otros sitios del país.

Este dato es de suma importancia pues permite a los especialistas “seguir la línea completa” de las primeras etapas de población humana en el sitio.

“En México es muy rara la cueva que tenga la estratigrafía completa. Luego la gente tiene puntas de fecha pero obtenidas en superficie y es muy raro que estén bajo tierra. En esta cueva podemos encontrar los artefactos más antiguos de México bajo tierra”, refiere Moisés Valadez,

En la zona norte de Nuevo León ha sido difícil encontrar osamentas de habitantes antiguos

En La Morita, por ejemplo, no se han encontrado “entierros formales” sólo algunos dientes o fragmentos de cráneo.

Lo mismo sucedió en la zona arqueológica de Boca de Potrerillos, donde se recuperaron restos óseos de siete u ocho individuos, los cuales fueron fechados con una antigüedad de dos mil años.

Caso particular fue el descubrimiento de una osamenta en China, Nuevo León, en 2009. Tras estudios se dedujo que se trató de una mujer de 67 años que vivió hace más de tres mil años.

La arqueóloga Araceli Rivera Estrada tiene más de 10 años estudiando las zonas arqueológicas al sur de Nuevo León.

El conjunto montañoso conformado por Galeana, Aramberri, Iturbide y Zaragoza conservan registros de lo que fue el paso de los primeros pobladores de la región.

Los más evidentes son las pinturas registradas en cuevas, donde los pintores prehistóricos registran el entorno ambiental, los diversos animales y fenómenos meteorológicos de los que eran testigos hace miles de años.

En la zona arqueológica de Loma del Muerto se ha encontrado evidencia de asentamientos humanos con una antigüedad mayor a los 12 mil años.

En México se han buscado pistas para recrear la historia de los primeros pobladores, siendo los hallazgos de “La mujer del Peñón” (ciudad de México) o el “hombre de Tepexpan” (estado de México) los más relevantes con  una antigüedad mayor a los 10 mil años.

Además de los hallazgos óseos los paleobotánicos han tratado de reconstruir el ambiente que ofrecía el estado hace miles de años.

Tras años de estudio Moisés Valadez puede indicar que el hoy desierto de Mina hace miles de años era una región con mayor humedad, con una amplia variedad de plantas comestibles muy parecido a la zona verde que hoy tiene Santiago.

La vida de los pobladores milenarios era distinta a la de los indígenas que encontraron los españoles a partir del asentamiento definitivo en 1596.

“Los españoles encontraron tribus más organizadas, con una delimitación de sus territorios muy agresiva y que podían fomentar el intercambio de productos mediante los mitotes. Hace miles de años todavía eran dependientes y respetuosos de los ciclos que ofrecía la naturaleza”, opina el especialista.