ENTREVISTA | POR HÉCTOR GONZÁLEZ

"Lo primero es el deseo y la fantasía": Ana Clavel

Ana Clavel ha obtenido diversos premios como la Medalla de Plata 2004 y el Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, entre otros.
Ana Clavel ha obtenido diversos premios como la Medalla de Plata 2004 y el Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, entre otros. (Especial)

México

Ana Clavel supo que sería escritora después de leer Las olas, de Virginia Woolf. Desde entonces se ha empeñado en seguir a sus instintos y deseos para crear un corpus narrativo que oscila entre el erotismo y la trasgresión. El eslabón más reciente de su producción es El amor es hambre (Alfaguara).

¿Escribe lo que quiere leer?

Es algo que he sostenido. No es que solo lea lo que me gusta, muchas veces me enfrento a libros cuyas temáticas me interesan, pero tengo la capacidad para juzgar de manera literaria independientemente de mis propios gustos.

¿Tiene algún gusto culposo?

Cuando era muy joven leí cosas abominables como Juan Salvador Gaviota o Lobsang Rampa. Por fortuna, como tenía el llamado de los libros, me seguí a otras latitudes. Tengo una pasión importante por el cine y actualmente sigo la serie Hannibal, me puede parecer sublime.

¿Es su serie favorita?

No veo muchas series. Disfruté Six feet under muchos años después de que salió. No me suelo acercar a las cosas cuando están de moda; es más, ésa puede ser una razón para que me aleje.

¿En todos los sentidos?

En todos. Tengo una permanente rebeldía a irme con el rebaño y en ese sentido demarco mucho mi terreno.

¿Desde pequeña?

Sí. Creo que tiene que ver con el hecho de que mi papá murió cuando yo tenía tres años. Al no tener una figura paterna clara, cuando alguien quiere imponerme autoridad me cuesta mucho aceptarlo porque tiene que competir con mi padre idealizado.

¿Lo dices usted o su terapeuta?

No, me lo dijo mi amigo escritor.

¿Qué va primero: el amor, la literatura, la comida?

Ninguna de las tres, lo que va primero es el deseo y la fantasía, una cosa va de la mano con la otra. Lo que he venido a descubrir es que mi escritura es una escritura del deseo en la medida en la que yo he estado detrás de la imagen de mi padre muerto. Todo lo que he hecho en la vida ha sido un intento por recapturarlo.

¿El deseo nos hace indefensos?

Nos hace vulnerables, no indefensos.

¿Cuál es el instinto que le cuesta más trabajo controlar?

Cuando siento que alguien me atropella, me despierta ira y rebeldía. Surge una guerrera de inmediato. Aun así, tengo mis instintos bien domesticados, no en balde tengo la muerte de mi padre que la he de haber vivido como un tremendo castigo. Me reconstruí a partir del deseo y de la literatura. Hoy me siento profundamente orgullosa del trabajo que hice para sobrevivir. Me he dado cuenta que soy una guerrera.

¿Cuál de sus libros le daría a su padre?

Dicen que Las violetas son flores del deseo habla del incesto, de un padre que de pronto se descubre deseando a su hija adolescente. A la mejor le daría ése, nunca viví ni pude haber vivido algo similar, pero podría ser esa. No fue una cosa que me sucediera, pero se lo daría en el sentido de fantasía.