Ambos mundos: Recapitulando el 2013

Laberinto
Laberinto (Cortesía)

Ciudad de México

Para los nacidos en los años sesenta, estas cifras de año que comienzan por 20… son realmente inquietantes, con una sonoridad algo fantasmagórica más relacionada con George Lucas y su Guerra de las galaxias que con la realidad. Pero hay que acostumbrarse y ahora vamos hacia el 2014, pues todos los que hoy estamos vivos en el planeta nunca veremos el cambio en la segunda cifra, cuando los años empiecen por 21…

¡Me acuerdo tanto de los años setenta! Usé bota campana y zapatos de plataforma, bailé a los Bee Gees al ritmo de Travolta, me enamoré de la rubia del grupo Abba. ¡Y los ochenta! Mi entrada a la universidad, los sueños alocados de escribir, el inicio de una particular peregrinación que me sacó de Colombia a los 19 años y que aún no ha terminado, después de pasar por cinco países de residencia.

¿Por qué cosas será recordado el 2013? Recordaré que murió Doris Lessing, escritora que admiro y cuya vida habría querido vivir: alguien que estuvo en todos los mundos y que dejó noticia de ello en sus libros.

Asimismo murió Nelson Mandela, en uno de los países de residencia de Lessing. La muerte de Mandela es la del último gran símbolo de la política del siglo XX, alguien que logró el consenso del universo entero y que fue enterrado en unos funerales que podríamos calificar de “planetarios”. Supongo que ningún ser humano se sintió ofendido u contrariado por el honroso saludo que la especie humana viviente le dio a Mandela. ¿Queda alguien a quien el planeta rendiría homenaje de este modo? Me atrevo a pensar que García Márquez.

Llegó el papa Francisco I, un argentino que trae al ambiente vaticano aires de renovación, y al que le escuché decir, durante la santificación de una monja colombiana, en una ceremonia en la Plaza de San Pedro, la siguiente frase: “¡Debemos luchar contra el aburguesamiento del corazón!”. Extraño que un papa use un término acuñado en el Mayo del 68. Francisco hizo cosas revolucionarias: le lavó los pies a presos toxicómanos y a una musulmana, habló del rol de la mujer en la iglesia, se negó a vivir en los lujosos apartamentos vaticanos… ¿Sobrevivirá el papa argentino en medio de ese ambiente denso y reaccionario? Ojalá que sí. Lo dice un no creyente.

El caso Snowden nos mostró cómo la vida privada es una entelequia, y provocó un divertido rifi–rafe entre Washington y Moscú, en el que por momentos tuvo que ver Venezuela y, de forma involuntaria, incluso Evo Morales, a quien se le prohibió cruzar los espacios aéreos de varios países europeos “soberanos” por orden de sus jefes del Pentágono.

Mi país, Colombia, continúa esperanzado el camino abierto por las conversaciones de paz de La Habana, con el obvio rechazo de la ultraderecha criolla, representada por Álvaro Uribe. ¿Y los libros? Varios muy buenos: Comí, de Caparrós; Lady Masacre, de Mario Mendoza; El sueño del retorno, de Castellanos Moya. Se me acabó el espacio. Muy feliz año a todos.