Amarres perros

Castañeda recorre los escondrijos de una personalidad que proveniente de los ámbitos de la intelectualidad y la oposición incide con desenfado —trata de— en los acontecimientos de la vida política.
Jorge G. Castañeda, "Amarres perros.  Una autobiografía", Alfaguara, México, 2015, 672 pp.
Jorge G. Castañeda, "Amarres perros. Una autobiografía", Alfaguara, México, 2015, 672 pp. (Especial)

México

Pocos libros de memorias —y pertenecientes a los personajes políticos de nuestro tiempo todavía menos— se leen con la confianza que nos ofrece de principio a fin el del mexicano Jorge G. Castañeda (1953). Integrante de la clase política desde hace unas cuatro décadas —esa que si algo se ha ganado a pulso en la última parte de la historia contemporánea es desprestigio— el autor recorre en las páginas de Amarres perros cada uno de los episodios más importantes de su vida, sin importarle desabrigos varios y una que otra confesión.

Hijo de quien fuera durante años el titular de la cancillería (mi padre fue un hombre honrado que en casi cuarenta años de servicio público no robó un centavo), él también al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores durante la administración del panista Vicente Fox, y de una madre (de fe ciega en el progreso, en la inteligencia, en las virtudes casi científicas del mundo por venir), Castañeda recorre los escondrijos de una personalidad que proveniente de los ámbitos de la intelectualidad y la oposición incide con desenfado —trata de— en los acontecimientos de la vida política.

Al acercarse a Amarres perros, el lector puede reconstruir muchos de los pasajes vitales de los últimos años; tanto desde el ámbito nacional como desde la perspectiva global, producto de la vinculación del autor con coyunturas y protagonistas. La simple revisión de su índice de nombres habla de ello —aunque mucha más información, muchas más anécdotas, muchos más acercamientos y rompimientos revela la autobiografía de Castañeda—: Adolfo Aguilar Zínser, Cuauhtémoc Cárdenas, Fidel Castro, Bill Clinton, Régis Debray, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Martha Sahagún, Arnoldo Martínez Verdugo, Carlos Monsiváis, Joel Ortega y otros cientos.

Si hubiera que escoger al menos dos de los muchos episodios narrados por el autor de Amarres perros, escogería quizás el menos y el más conocido públicamente. Aquél que narra la derrota de un grupo de renovadores por cambiar las directrices del Partido Comunista Mexicano de finales de los setenta, y el que se ha resumido como el comes y te vas estelarizado por Vicente Fox y Fidel Castro, en el marco de la Conferencia Mundial de la ONU de Monterrey en 2002.

¿Otro?…, el referente a la promoción del voto útil a favor del panista en el 2000 —mejor contribuir a la posibilidad del cambio que a la perpetuación del régimen— y que mucho escozor provoca aún en los círculos de la izquierda.