Alzhéimer, próximo "tsunami" de los mexicanos: científico

Después de la obesidad y la diabetes, esa enfermedad neuronal es la siguiente que ocasionará más muertes, vaticina Barry Sears.
El bioquímico demostró que el azúcar es tan adictiva como la cocaína.
El bioquímico demostró que el azúcar es tan adictiva como la cocaína. (Especial)

México

Después de la obesidad y la diabetes, el alzhéimer es el próximo tsunami que arrasará con la vida de los mexicanos, alertó el científico Barry Sears.

“En 15 años el alzhéimer será la primera causa de mortalidad para México y Estados Unidos, y no existe ningún tratamiento que pueda aliviar esta enfermedad”, advirtió el bioquímico estadunidense.

La obesidad, la diabetes y el alzhéimer son enfermedades crónicas que se relacionan por el aumento de la inflamación celular silenciosa, ocasionada por un desajuste entre la dieta actual y nuestros genes, explicó.

El primer síntoma es el aumento de peso y como efectos colaterales ocurre el envejecimiento prematuro, la ceguera y la depresión.

Indicó que el primer precio de la enfermedad es la obesidad, 20 años después aparece la diabetes y finalmente el alzhéimer, del cual México está muy cerca.

Aclaró que en los últimos 15 años ha habido un cambio dramático en la dieta, ahora se consumen más ácidos grasos ricos en Omega 6 como el aceite de maíz y de girasol, así como carbohidratos refinados, que aumentan la insulina. Se consumen muy pocos nutrientes y se ingieren más carbohidratos blancos porque son más baratos.

El científico, en su más reciente estudio, analizó las ratas adictas a la cocaína, les colocó un poco de azúcar blanca y en tres días prefirieron el azúcar que la droga. “La coca y el azúcar activan ciertos sistemas en el cerebro. Es una adicción y es una epidemia al mismo tiempo, son cosas muy difíciles de eliminar”.

Mientras más alimentos blancos como el pan, la pasta, el arroz, las papas y la azúcar refinada se consuman, más inflamación se tendrá, ya que son absorbidos rápidamente en el torrente sanguíneo, se convierten en glucosa e incrementan la hormona de la insulina.

Gustavo Orozco, director del Instituto de Investigación de la Inflamación en Jalisco, aseguró que México tiene dos grandes problemas nutricionales, la obesidad y la desnutrición, en los cuales se genera una inflamación celular que no se está atacando debidamente.

Afirmó que no existe la disposición del gobierno para realizar políticas de salud públicas, porque existen intereses económicos y políticos que impiden conocer el origen de los padecimientos.

“Cuando surge una campaña de nutrición, damos a los niños desnutridos una dieta que genera más inflamación, quizá recuperen peso, pero no ganan salud. La galleta fortificada es un ejemplo de ello. La Cruzada Nacional contra el Hambre debe ser rediseñada, sacudida y volteada”, señaló.

Sears indicó que la inflamación puede ser transmitida y amplificada cada generación, de tal forma que la expresión de los genes cambie.

“Cada tres generaciones la obesidad aparece y los más propensos a padecerla son los infantes de 0 a 4 años. La tercera generación puede estar muy inflamada, tonta y gorda”.

En su visita a México, incitó al gobierno a realizar una estrategia a nivel nacional para tratar la diabetes, ya que esta enfermedad consume todo el presupuesto económico en el sistema de salud.

La clave es educar a la población con cambios en nuestra dieta a largo plazo, que sustituyan a los carbohidratos blancos por proteínas bajas en grasa, vegetales y frutas, dijo.

“La solución es una dieta antiinflamatoria”, concluyó.