Álvaro Enrigue habla 'En 15'

El escritor mexicano habla de su libro de ensayos Valiente clase media. Dinero, letras y cursilería (Anagrama).
En 15 con Carlos Puig 01-nov-13

México

Al escritor mexicano Álvaro Enrigue, Premio Herralde 2013, le da la impresión de que la clase media en México no se asume como tal. El pasado viernes 1º de noviembre habló con Carlos Puig sobre su libro de ensayos Valiente clase media. Dinero, letras y cursilería, editado por Anagrama.

Es un libro que pretende explicarse desde donde escribimos en América Latina, es decir, pretende ser más explicativo que demostrativo, después de muchísimos años, al final una de las conclusiones a la que llego, desde donde escribimos es de la clase media.

Es decir, la literatura hispanoamericana no solo es producto de una clase media, a partir de Porfirio Díaz, clara y antes de Porfirio Díaz una protoclase media, digamos. Lo que marca la diferencia con la literatura europea, sobre todo con la literatura española después de la Independencia, es la afirmación de una clase media hispanoamericana.

¿Pero esto es diferente que en otros países? Es decir, ¿Hay otros países en donde no se escribe desde la clase media?

Creo que en todos los países donde hay tradiciones se ha asumido el valor y la posición de la clase media. Tú estabas a punto de ponerte a hablar mal de la clase media mexicana y seguro tienes muy buenas razones, pero es también la clase que invento a los países.

No todos sabemos quién es la clase media. El gobierno acaba de decirnos que va a incrementar la tasa del impuesto a quien gane más allá de medio millón de pesos al año. Son como 42 mil pesos al mes y resulta que solo el uno por ciento de los mexicanos ganan eso.

Pues está muy bien que paguen más impuestos, yo no vivo aquí.

Pero ¿entonces en dónde está la clase media? Porque siempre habíamos pensando que alguien que gana 42 mil pesos al mes, más o menos, está en una clase media.

La implicación entonces que hay una clase alta mexicana que es más bien una clase media. La verdad, es una pregunta que tienen que resolver los economistas, quién es la clase media hoy.

¡No! Pero también los que escriben de la clase media, porque dices hay una clase media más saludable que en México, y yo digo a cuál te refieres, y por qué es más saludable aquella.

Porque es una clase media que se asume como tal, que se asume con la clase de los profesores, de los pensadores, de los escritores de libros y no les da vergüenza pensar sobre sí misma.

¿Y te da la impresión de que a los mexicanos sí, que a los mexicanos de clase media si?

Tengo la impresión de que a la clase media mexicana, en realidad quisiera ser una clase alta y no está orgullosa de su modestísima capacidad de ahorro, de su modestísima capacidad intelectual que ha sido la que ha construido, nombrado y desarrollado muchísimas instituciones.

Es decir la clase de la inteligencia, pensada no como inteligentes, sino como la inteligencia y la creatividad.

Digamos que lo que antes llamábamos intelectuales, también estamos en un mundo que ha cambiado mucho.

Yo ya no me atrevo a decir que somos intelectuales.

Yo ya no sé si existen los intelectuales, pero los intelectuales, o lo que llamábamos intelectuales, indudablemente forman parte de esa clase, una clase que antes manejaba bochos, yo creo que nuestro problema es que ya no existe el bocho, entonces ya no podemos saber quién es clase media.

Yo maneje bocho toda mi vida

Ahí está venimos del mismo lugar, bueno luego te graduaste a tsuru, y ya ahora ya no entendemos nada, porque ya no existe nada de eso, ahora yo ya estoy en el metro, pero yo soy un especialista en el salto pa’ tras, no como tú.

¡Ah, porque ya no vives aquí! ¿Y qué tiene que ver todo eso con la cursilería?

Hay un esfuerzo en las clases medias latinoamericanas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, hay un esfuerzo por pertenecer a los grandes grupos que tiran el discurso, es decir los que tienen el dinero, los que tiran la línea política, los que piensan de manera organizada y diseñan al país.

Al esforzarse por pertenecer a algo, que en realidad no son, los miembros de esa nueva clase social latinoamericana, lo que inventan es la cursilería. Es decir, una persona cursi en el siglo XIX es una alguien de clase media que estaba tratando de posar de alguien de clase alta.

¿Pero eso le pasa?

Rubén Darío, cuando leemos que es el motor de este libro, cuando leemos a Rubén Darío, no nos damos cuenta, a menos que hayas estudiado durante muchos años retórica, de la grandeza de Rubén Darío, porque esta su cursilería haciéndote un ruido insoportable.

¿Es casi un obstáculo?

Es definitivamente un obstáculo, ¿Cómo vas a soportar leer a un poeta que “qué paso con la princesa de la boca de fresa”, la rima sencilla y demás demás?

Si entiendes la cursilería de Darío como un esfuerzo por imponer un discurso de la clase media a las clases altas dominantes latinoamericanas, puedes hacer una lectura completamente distinta,  abres una caja de Pandora.  Lo mismo pasa con Sor Juana, si la entiendes…

Además esto que yo no sabía de Sor Juana, que Sor Juana realmente llevaba cuentas

Era una súper banquera, y era una banquera formidable, y trabajaba básicamente en el banco que mantenía al imperio que era el Convento de San Jerónimo, que era una de las instituciones más ricas, no sólo de México, sino de todo el mundo en el siglo XVII, la que llevaba esos números era Sor Juana y eso está en los poemas.

¿Y eso está en los poemas?

¡Clarísimo! Si abres esa caja te das cuenta de que Sor Juana, lo que está haciendo es, otra vez, tratar de imponer un discurso sobre las clases dominantes de su tiempo “ustedes tienen la nobleza, ustedes son españoles de España y yo soy sólo una española de América, pero yo sé de dinero y ustedes no, y yo puedo hablar de amor hablando de finanzas, o puedo hablar de finanzas hablando de amor”, y eso le permite imponer su discurso a los poetas españoles y a los poetas peruanos y a todos, es un libro entonces de cómo una clase muy discreta fue imponiendo su discurso.

Son dos personajes importantísimos, son dos personajes referentes a través del ensayo, es un arco que da, pero lo has encontrado a través de ese arco también.

Pues el libro pretende trazar una genealogía completa para el surgimiento de la cursilería como un argumento de clase. El libro habla de otras figuras, muchas, pero habla de Gutiérrez Nájera, que para inventar un modernismo escribe un poema en el que es la Duquesa de Job en el que el sujeto amado  no es una princesa, no es una mujer etérea y bella que este en un bosque o en un castillo, sino una señora que está yendo a trabajar por la avenida Madero rumbo a la tienda en la que vende el periódico.