Alondra de la Parra reinterpreta a Stravinsky

Graba con Sinfónica de la Radio de Berlín. Dirigirá "Capriccio para piano y orquesta" y "Concierto para piano e instrumentos de viento", con el ucraniano Alexej Gorlatch como solista.
La directora se presentará el 30 de mayo con la Orquesta Sinfónica de Puebla en el atrio de la Catedral de esa ciudad.
La directora se presentará el 30 de mayo con la Orquesta Sinfónica de Puebla en el atrio de la Catedral de esa ciudad. (Daniel Cruz)

Ciudad de México

Igor Stravinsky fue de los primeros amores musicales de Alondra de la Parra: “Desde los 13 años me volví fanática de Stravinsky, Shostakóvich y Bartók —dice en entrevista telefónica con MILENIO desde Berlín—. Eran mis obsesiones y escuchaba su música constantemente. Stravinsky en particular ha sido un compositor que me ha tocado dirigir mucho”.

La directora de orquesta mexicana cuenta que, entre las primeras obras de Stravinsky que dirigió cuando era estudiante, figuran La historia del soldado, Petrushka, La consagración de la primavera y El pájaro de fuego. Esta última obra es la que más ha dirigido con orquestas profesionales a lo largo de su carrera.

El entusiasmo resuena en las palabras de la conductora, quien esta semana inició una grabación con obras de Stravinsky al frente de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín (RSB, por sus siglas en alemán). El disco será editado por Sony Music hacia el otoño de este año, e incluirá Capriccio para piano y orquesta y Concierto para piano e instrumentos de viento (todavía no se define si habrá una obra adicional).

Entre la RSB y De la Parra hay una atracción mutua, afirma la directora: “Tanto la orquesta quería grabar conmigo, como yo con ella. Tuve la oportunidad de trabajar con ellos hace un año e inmediatamente hubo una química increíble, una conexión superfluida. Cuando surgió la oportunidad de grabar este disco, pensaron en mí y me invitaron, así como al pianista ucraniano Alexej Gorlatch”.

¿Cuál fue su reacción ante la propuesta?

Cuando me propusieron grabar las dos obras dije: conozco perfectamente el lenguaje y el personaje. Uno va desarrollando vínculos con los compositores, estudiando su obra y su vida, y con Stravinsky yo siempre he sentido esos vínculos. Aunque debo aceptar que cuando vi las partituras y empecé a estudiarlas para prepararme para la grabación, me di cuenta de que son de las piezas más difíciles que el compositor haya escrito. Pero las cosas se han dado bien en la grabación: la orquesta reaccionó muy bien y el pianista es muy bueno.

¿Cuál es el reto de estas obras?

Después de saber que Stravinsky mismo las tocó y las grabó, y que se han registrado muchas versiones, uno piensa: ¿qué es lo que puedo aportar de nuevo? Escuchas las grabaciones y te das cuenta que las obras son tan difíciles que todas tienen algún error. El reto es tratar de dar otra óptica, otra visión, una nueva lectura de estas obras. Estoy muy contenta con el resultado.

¿Realizaste algún trabajo específico con el pianista?

Llegué cinco días antes para trabajar con Alexej Gorlatch. Estuvimos tocando las obras a dos pianos durante seis horas diarias, él la parte solista y yo la parte de la orquesta. Luego hablamos, discutimos, nos peleamos y nos pusimos de acuerdo en lo que queríamos. Si una cosa debe ser así o si ya la escuchaste de este modo… Fueron discusiones muy divertidas en esos días de preparación entre él y yo, antes de trabajar con la orquesta. En teoría ya tenemos que estar de acuerdo, pero siempre hay discusiones divertidas al momento de grabar...

En estos tiempos grabar un disco es un lujo.

Pues sí, resulta que es un lujo, lo que para nosotros los músicos parece absurdo, porque es algo tan sagrado y primordial. Al mismo tiempo, nos damos cuenta que las cosas han cambiado y que la gente no concibe de la misma manera lo que es una grabación. Me da gusto que se editará este disco, en el que los productores serán Deutschland Radio, junto con Sony y la RSB.  


UN CUERPO DE SONIDO DEL SIGLO XX

La primera hora de música de la Radio Alemana corrió por cuenta de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín, en octubre de 1923. En su página de internet se dice que su directores titulares, entre los que citan a Sergiu Celibidache, Eugen Jochum, Hermann Abendroth, Rolf Kleinert, Heinz Rögner y Rafael Frühbeck de Burgos, “todos han ayudado a crear, de una manera muy especial, un cuerpo de sonido en las circunstancias cambiantes de la historia alemana del siglo XX”.

Además de conciertos sinfónicos y de música de cámara, grabaciones de radio y discos, la RSB también realiza presentaciones especiales para familias y niños y giras por otros países. A lo largo de su historia ha mantenido una relación intensa con la música del siglo XX: varios compositores han llevado personalmente sus obras a la orquesta e incluso algunos fueron solistas. Además de Stravinsky, la lista de compositores relacionados con la institución incluye a Paul Hindemith, Darius Milhaud, Serguéi Prokófiev, Richard Strauss, Arnold Schönberg, Kurt Weill y Krzysztof Penderecki, entre muchos otros.