Alistan el Fellatio Café en Ginebra y Londres

Los clientes pagarán mil pesos por 15 minutos de sexo oral; para ello deben bajar una "app" y escoger entre unas 100 "scorts"... también habrá café y pastelillos.
La cafetería “más cara de europa”
La cafetería “más cara de europa” (Alfredo San Juan)

México

El  lunes 5 de diciembre se inaugurará en Ginebra un nuevo concepto en el que, además de un delicioso café, el cliente puede extender su pedido para que una cortesana le practique sexo oral. Para seleccionar a quien realizará el servicio, el cliente tendrá que bajar una aplicación a su smartphone o tablet para mirar las opciones que se hallan disponibles en ese momento.

El que ya es considerado desde hoy “el café más caro de Europa”, costará 50 libras (alrededor de mil pesos mexicanos), tarifa que ampara 15 minutos del servicio sexual y que, de ser necesario, aumentará 10 libras más por otro cuarto de hora cuando el cliente así lo solicite.

Aunque aún no se inaugura la versión suiza, la cadena ya prepara la apertura de una sucursal en la capital de Inglaterra, en el barrio de Paddington, una zona hotelera con una estación del metro cercana y miles de potenciales clientes rondando por ahí. Se espera que a inicios de 2017 ya esté funcionando la versión inglesa.

Este nuevo café está inspirado en un prototipo que ya funciona en Pattaya, Tailandia, desde mediados de los 90 y que supera el concepto de los “cafés con piernas”, donde las meseras despachaban en bikini o en topless, en algunos casos, y que son una moda en Santiago de Chile.

Bradley Charvet (como se hace llamar, ya que éste no es su nombre real) es el emprendedor que se halla al frente de Facegirl, una pequeña empresa de servicios eróticos con sede en Ginebra y, por supuesto, detrás de la idea de Fellatio Café. Con él se comunicó la agencia de escorts Bum Pix, la red social de acompañantes número uno en Europa, con oficinas en Londres y Manchester, para proponer una asociación y, de entrada, patrocinar la versión inglesa de la cafetería.

Así es como se unieron en un concepto novedoso con poco más de 100 sexoservidoras que forman parte del elenco de Bum Pix, chicas que podrán incrementar sus ingresos practicando blow jobs a los amantes del café.  

En el limbo de la ley

Desde que Charvet y sus socios anunciaron la apertura del local, comenzaron a llegar las críticas de asociaciones de feministas y de grupos que buscan abolir la prostitución. Reclaman que “se favorezca a los proxenetas disfrazados de empresarios”.

Pero en Suiza —donde la prostitución está reglamentada— bastará que Charvet y sus socios se registren como “sala de masaje” y se den de alta ante la policía, tanto el dueño como las trabajadoras, además de aguardar el permiso del Departamento de Comercio que bajo este esquema busca combatir la trata de personas y la prostitución ilegal. Al hacerlo de esa manera el Fellatio podrá funcionar con normalidad.

La parte en Londres parece más complicada, pero los abogados de la empresa están buscando que la surrealista cafetería obtenga todos los permisos, pues si bien la prostitución también se rige por un marco regulatorio, en Reino Unido tener un burdel es considerado un delito grave.

En este limbo legal se tendrá que adaptar Fellatio Café, al cual se le augura un éxito total si se toma en cuenta que hace poco más de un año abrió en Londres un restaurante con meseras topples, para el cual había una lista de 50 mil personas en lista de espera.

Ante el éxito masivo que le aguarda, Bradley Charvet y sus socios ya está considerando cubrir varias ciudades de Inglaterra con esta clase de cafeterías.

En las semanas previas se le ha preguntado a Bradley si van a ofrecer el servicio también para mujeres y tanto en dichas entrevistas como en su página en internet (fellatio-cafe.com/en/) piden a las damas que no se preocupen pues están considerando dar el servicio también a ellas aunque por el momento solo se atenderá a varones.  

La cafetería funcionará de las seis de la mañana a las ocho de la noche y no expenderá bebidas alcohólicas, aunque sí habrá una barra de pastelitos y sándwiches para quien sufra de un apetito repentino.